Es posible que el nombre del personaje no os diga gran cosa, aunque seguro que más de uno sabe quién es. Se trata de Ramón Martinez, el director de fútbol del Real Madrid. Ya había sido director de la cantera en la etapa anterior de Florentino Pérez. Con la llegada de Ramón Calderón a la presidencia blanca su tiempo expiró, y su lugar fue ocupado por Míchel, que aunque nunca lo dijo abiertamente, se encontró la cantera blanca convertida en un erial. Del paso de Ramón Martinez no quedó constancia, ni un informe, ni un dato, ni un trabajo. Los ordenadores fueron "limpiados". Así se las gasta el personaje que se fue a buscar mejor vida al Celta de Vigo con escasa aceptación de crítica y público.
Ahora es el mandamás de la cantera del Real Madrid. Limpió todo lo que oliera a la etapa anterior. Ya os comenté algo en otro post. Echó a todos los colaboradores y entrenadores; empezando por los del equipo filial, el Castilla, con Lopetegui a la cabeza cuando a todos ellos les quedaba un año de contrato. Eso sí, se lo pagaron religiosamente. Nada hay mejor que disparar con pólvora ajena.
Pues bien, me cuentan que Ramón Martinez dirige la cantera como si fuera el patio de su casa. Nadie osa rechistarle, todos hacen lo que dice el jefe que no justifica una sóla de sus decisiones. Tal como si fuera una dictadura, no se cambia un entrenamiento sin su permiso, alineaciones, jugadores y mil cosas más. Hay magníficos profesionales abandonados a su suerte y los que trabajan demuestran una lealtad en la frontera con la humillación. Mientras los resultados no son nada buenos en ningún equipo filial, empezando por el primero que es el Castilla. Y, curiosamente, al entrenador del primer equipo, Manuel Pellegrini, le llegan presiones para que utilize jugadores de cantera sea como sea. Una decisión que apoyaría el trabajo de Ramón Martinez en el club. En siguientes post os ampliaré más datos. EL SOPLÓN.