Sucedió durante el partido Atlético de Madrid Valencia del Vicente Calderón. Cuando Perez Burrull, desbordado por los acontecimientos e incapaz de ver por sí mismo el penalti cometido por Marchena, se fue a consultar con el cuarto árbitro, que si lo vio. se armó la marimorena. El cuarto árbitro es en realidad el asistente número uno, y no deja de ser un árbitro con lo cual puede aconsejar en cualquier materia al árbitro principal. Según el artículo 211.e del Reglamento General de la Real Federación Española de Fútbol, el cuarto árbitro "asistirá al árbitro principal siempre que sea requerido por éste".
Pues bien alguno de los jugadores del Valencia que estaban viendo el partido desde la grada se molestaron tanto como los que estaban sobre el cesped del Calderón indignados por la actuación de Perez Burrull en el penalti de Marchena. Y la mayor queja estaba referida a preguntarse por qué habia ido a consultar con el cuarto árbitro, pensando que éste no está para estas cosas. Y la conclusión no puede ser más tremenda para explicar el conocimiento del reglamento que tienen jugadores, alguno ya veteranos. Todos comentaban que "la próxima vez que el arbitro consulte con alguien de la grada, equiparando al cuarto árbitro con un simple aficionado". Eso es ignorancia y lo demás tontería. EL SOPLÓN.