Aunque circula la leyenda de que Pep Guardiola controla todo lo que sucede en el Barça, la realidad es que no siempre es así. Esto al margen de su impresionante trabajo al frente del equipo azulgrana rematado con los seis títulos del año pasado en una temporada excepcional e irrepetible, gracias a un manera de entender el fútbol que ha asombrado al mundo.
Merece la pena decir esto después de la eliminación ante el Inter de José Mourinho que evitará la noche más blaugrana del Bernabéu.
Sin embargo, os cuento que no todo lo controla por lo que ha pasado con las famosas camisetas que los jugadores del Barcelona se pusieron a la conclusión del partido contra el Jerez, sólo cuatro días antes de la vuelta de semifinales de la Champions. Es muy posible que Guardiola no supiera que sus jugadores se iban a poner el lema -en la traducción al castellano- "Nos dejaremos la piel" intentando crear ese clima de ansiedad y excitación que no ha sido tan positivo, si nos atenemos al resultado.
Y es lo que si es seguro es que se molestó muchísimo cuando al término de la final de la Copa del Mundo de clubes, los jugadores portaron otra en la que se podía leer: "
Todo ganado, todo por ganar". Guardiola se cogió un enfado tremendo porque no le gustó nada la idea, consideraba que había que disfrutar el momento con el sexto título y la memorable temporada y no amargarse con más presión sobre lo que tenía que venir.
Se trataba, pues, de saber disfrutar el momento. Otro día os cuento también como
Laporta, el presidente, comenta en privado y con gesto de fastidio el empeño de Guardiola por el fichaje de
Chigrinsky, cuando el club, según Laporta, le ofrecía otras alternativas. En fin, que con la derrota aparecen los problemas. Es fútbol.
EL SOPLÓN