Mejor le habría ido al Real Madrid interesarse por Ozil antes del Mundial. Ahora el precio es muy diferente aún cuando juega a favor del equipo blanco que al futbolista sólo le queda un año de contrato.
Por esa razón tal vez el Werder Bremen podría plantearse otra cifra aunque en principio su precio de salida ya lo conocen en el club del Bernabéu: 20 millones de euros. El Madrid no quiere bajo ningún concepto llegar a este precio, lo que choca en todo caso con los 25 millones más variables desembolsados por el argentino Di María. Por cierto, choca el precio del fichaje con la ficha del jugador, apenas 2 millones de euros. Con Pepe, que tiene pendiente una mejora de su contrato, sucede lo mismo, pagaron 30 y su ficha es de las más bajas de la plantilla. Las dos operaciones llevan la firma de Jorge Mendes, que negocia caros traspasos y bajas fichas. Por algo será.
Ozil es del gusto de Florentino Pérez, tan aficionado a los mediapuntas. La gran mayoría de jugadores que ficha se desenvuelven en ese puesto. Puede que Mourinho haya dado su visto bueno al fichaje del jugador, claro que el Madrid ahí tiene a Kaká, Benzemá, Cristiano Ronaldo, etc. para jugar en el mismo sitio.
Una salida para el fichaje de Ozil sería que el Madrid utilizara una medida muy extendida en el fútbol aún cuando no es muy legal. Y es llegar a un acuerdo con el jugador ahora y hacerlo efectivo a partir de enero del año que viene, cuando el fútbolista al que le queda un año de contrato es libre de negociar y firmar por cualquier club. No es lo correcto pero desde luego no sería el primer caso. EL SOPLÓN.