Esto que os cuento sucedió hace un par de fines de semana en Valdebebas, la ciudad deportiva del Real Madrid. Un alto ejecutivo de la dirección deportiva blanca y varios directivos presencian el partido del Castilla, filial del conjunto blanco, que perdió su partido dicho sea de paso.
Al ejecutivo se le va la lengua y empieza a criticar no el juego del Castilla, que podría ser, sino el del primer equipo blanco. Frases de "no jugamos a nada", "el equipo no está bien", "tanto fichar para nada", "y él sabrá lo que hace" en alusión al trabajo de Mourinho, sobre el que hace recaer toda la responsabilidad del éxito del equipo, o del fracaso.
Las personas que le rodean no salen de su asombro ante la "indiscreción" del personaje. Pero su capacidad de sorpresa no se agota ahí. Entran en escena algunos de los directivos del Real Madrid que estaban viendo el partido, que abundan en las críticas al juego del primer equipo y sueltan con toda claridad la frase del domingo en Valdebebas: "la auténtica realidad es que Cristiano Ronaldo no se va de nadie, y con el dinero que costó".
Esto como opinión futbolística se podría discutir, esta y cualquier idea sobre fútbol, pero que un directivo del Madrid ataque ante los oídos de quien quisiera escuchar, que la máxima estrella del equipo es poco menos que un paquete suena raro y cuando menos, muy imprudente. Esto no ha hecho más que empezar, pero al mínimo problema, por lo que se ve, hay tortas por abandonar el barco. Ellos hablan, y el Soplón os lo cuenta.
EL SOPLÓN.