En el momento en que Federer se ha puesto a llorar, el mundo ha cambiado. Estoy seguro de que la sociedad actual no está preparada para explicar con racionalidad lo que hemos presenciado en esos momentos. Demasido humano para el mundo en el que vivimos.
Despúes de algo así es difícil ponerse a realizar análisis políticos, por eso no podía dejar de hacer una mención especial a ese momento que hemos vivido hoy, increible.
Y con la misma brusquedad con que el lunes rompe la tranquilidad de un Domingo de Tenis y nieve (para los madrileños), debo hablar de la crisis, aunque esté más impresionado por Federer que por cualquier otra cosa.
Y hablar de la crisis, hablando de Zapatero, que anda cabreado con los bancos. Cabreado como estamos todos los españoles, que hemos dejado miles de millones de euros a los bancos para que salieran a flote y tras recoger gentilmente nuestro dinero ahora nos niegan préstamos y nos dan en la cara, otra vez, con sus maravillosas y abultadas cuentas de resultados.
Por eso Zapatero les ha enviado el primer aviso: "No es momento de grandes beneficios". Si los bancos no son inteligentes y captan este mensaje, las cosas pueden ir peor para ellos si el Gobierno da el paso que está
estudiando; crear un banco nacional hipotecario. En buena parte ya está en marcha a través del Plan E y los créditos ICO, pero tiene pinta de seguir hacia algo más grande, como les digo.
Así que la pelota está en el tejado de los grandes bancos. Si a pesar de toda la ayuda que les hemos prestado se niegan a ofrecer préstamos a los ciudadanos (incluso cuanto tienen garantías de devolución, como está pasando con las adjudicaciones de obras públicas), que luego no se quejen cuando el Gobierno cree el Banco Hipotecario para salvar a miles y miles de familas.
Estamos en el primer aviso, hay tiempo.