El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha llegado al esperpento, al límite, a la asfixia final de las instituciones. Es noticia nacional, aparece en la portada de periódicos como Público y abre los informativos.
Ante las noticias aparecidas en Público en relación a la supuesta financiación irregular de la campaña electoral de Esperanza Aguirre en 2003 (seguro que se acuerdan...), según las cuales el mismísimo Presidente de la CEOE (ese que hace unos días decía que Esperanza Aguirre es "cojonuda") donó cuantiosas cantidades para la financiación de la misma y luego, causalmente casualmente recibió adjudicaciones públicas, el Partido Socialista de Madrid ha solicitado una investigación de las pruebas aparecidas, ha pedido que Hacienda investigue las empresas relacionadas y ha exigido a Esperanza Aguirre que responda en la Asamblea de Madrid.
Porque qpdir que la Presidenta de la Comunidad de Madrid acuda a la Asamblea de los madrileños a explicar estas informaciones, es hacer oposición. Solicitar a Hacienda que investigue las cuentas de estas empresas, es hacer oposición. Denunciar un posible delito de cohecho, es hacer oposición. Porque es labor de la oposición controlar al Gobierno de la Comunidad de Madrid, que para eso se les vota. Hacer oposición, además, resulta fundamental para el buen funcionamiento de la democracia.
Y si Esperanza Aguirre acudiera a la Asamblea a ofrecer explicaciones y permitiera una investigación de las cuentas del Partido Popular de Madrid estaría también respetando el procedimiento democrático.
Pero los madrileños no tienen esa suerte. El Partido Popular, en respuesta a la labor de oposición del Partido Socialista, ha anunciado la interposición de una querella contra Tomás Gómez, lider de los socialistas madrileños.
Van a querellarse contra Tomás Gómez por hacer su trabajo, quieren que la Justicia impida a Tomás Gómez hacer oposición y se niegan a responder en la Asamblea de Madrid.
No creo exagerar si digo que detrás de esto, parece haber un intento de ilegalizar a la oposición en Madrid, de eliminar la pluralidad política en dicha Comunidad. ¿A qué le tiene miedo Esperanza Aguirre como para evitar a toda costa responder a las preguntas de los madrileños?
Esto, recuerda peligrosamente a épocas anteriores. Luego nos escandalizamos por lo que hace un tal Chávez...