La Seguridad Social presenta, por primera vez en muchos años un resultado negativo, lo que supone que tiene déficit.
Por este resultado el PP, en boca de Soraya Sáenz de Santamaría -Rajoy sigue desaparecido- ha justificado que se deben hacer los recortes pertinentes y así ajustar las cuentas. Suena lógico, sensato, que ante un resultado así se quieran tomar las medidas restrictivas que está planteando el Partido Popular.
Las sospechas empiezan a aparecer, por tanto, cuando además de insinuar que se trata de una "mala herencia recibida" descubrimos que este déficit proviene de las deudas de las Comunidades Autónomas con la Seguridad Social. Es decir, un déficit creado esencialmente por gobiernos del PP, que son los que mayoritariamente gestionan las Comunidades Autónomas.
Lo tuvo que reconocer incluso el Ministro de Economía, Luis de Guindos.
Así, cuando Soraya justifica los recortes por este déficit que han creado sus compañeros de partido uno no puede más que preocuparse por lo que parece una estrategia para poder vender una cura concreta creando artificialmente la enfermedad. Es decir, se genera el déficit para poder aplicar las medidas restrictivas tan deseadas.
Seguro que esto no es así, pero tal y como pedíamos a Zapatero (a él sí se lo podíamos pedir porque por lo menos siempre daba la cara) además de honrado hay que parecerlo.
Por eso sorprende ver a la derecha mediática tratando de culpar al PSOE de un agujero creado por gobiernos autonómicos del PP que, además, les sirve de excusa perfecta para hacer lo que llevan meses reclamando.