Los socialistas ya tienen claras las opciones para liderar el partido a partir de Febrero tras la reunión de la Ejecutiva este fin de semana y tanto las federaciones como algunos medios de comunicación ya van preparando sus delegados para elegir Secretario General... o Secretaria General, claro.
Definía bien la diferencia de candidaturas Tomás Gómez, al decir que Rubalcaba representa la experiencia -es indudable que la tiene- mientras que Chacón encarna la ilusión y el cambio. Características, estas dos últimas, que tienen más que ver con lo que aseguran los militantes de dicho partido que es necesario en estos momentos.
En todo caso las encuestas que se hacen, se filtran y se cocinan estos días siguen dando un claro ganador; la opción "otro". A pesar de estar ya "oficializadas" las candidaturas y por tanto haber llegado ya el momento de tomar posición, una gran parte de socialistas no tiene claro todavía el camino a elegir y sigue reclamando otro nombre nuevo que haga más plural la elección de candidato y que represente sin tapujos un antes y un después en el PSOE, tal y como les reclama la Sociedad.
Todavía hay tiempo para un tercer candidato, pero no parece que haya fuerzas para hacerlo dentro del partido, bastante polarizado tras los resultados electorales cosechados. Por tanto es probable que ese gran porcentaje que busca un "otro" acabe respaldando la opción que más se le parecería y todo parece indicar que sería la candidatura de Chacón.
Porque los militantes tienen claro que quieren el mayor cambio de rumbo posible, empezando por ver caras nuevas en la dirección del partido y entre Rubalcaba y Chacón evidentemente tiene más imagen de renovación la segunda que el primero a pesar de que probablemente el cambio que necesita el PSOE fuera de mucha mayor envergadura.
Esperemos que, al menos, este proceso logre una catarsis real, se digan claras las cosas los unos a los otros y que los militantes logren con sus enmiendas transformar la estructura orgánica del partido para democratizarlo más. Es el momento de la transparencia absoluta, de la participación y de la valentía. No va a tener el PSOE otro momento como este para poder arriesgarse a hacer los cambios que necesita.