Que dice Urdangarín que la culpa es de todo el mundo menos de él. Camps, Rita Barberá, su socio o lo que haga falta pero que él no sabía nada de nada, simplemente ganaba dinero y pagaba -como afirma su abogado- muchísimos impuestos.
Es difícil saber quién le ha recomendado semejante estrategia de comunicación al Duque, pues le va a costar sudor y lágrimas hacer ver que no sabía nada a pesar de las pruebas, que todo se hacía a sus espaldas y que la responsabilidad era de otros cuando -si se demuestra- casualmente la mayor parte de los beneficios iban a su cuenta corriente.
No puede mostrarse Urdangarín como un "pobre hombre" al que le han metido en este lío, por mucho que llegue andando al juzgado cuando podría haber llegado en coche.
Para colmo hasta reconoce que en 2006 el Rey le pidió que cesara de sus actividades de negocio con las administraciones, poniendo en un buen apuro al monarca si finalmente sale condenado el marido de la Infanta, pues cabría preguntar por el motivo de esa "recomendación".
Su socio y los políticos son los que movían todo según Urdangarín, carga sobre ellos todo el peso de las acusaciones -aprovechando bien la mala fama de alguno de esos políticos- pero olvida que incluso ahora se investigan otras empresas en las que los socios principales eran sus propios hijos. Un entramado demasiado familiar y cerrado como para poder emitir esa idea de que todo era poco menos que un complot contra él.
Cierto que se la juega la monarquía con este juicio, pero se equivocan si creen que el peligro está en el sentido de la condena y no en las formas del proceso. Si la corona se muestra transparente, colaboradora y firme ante cualquier indicio de ilegalidad tendrá mucho más ganado que si Urdangarín sale con una sentencia de "no culpabilidad" tras haber pasado un proceso de balones fuera como el que parece estamos viendo empezar.
Lo que daña a la Monarquía es la sospecha, la duda, lo oscuro de sugestión y su patrimonio. Sólo siendo impolutos en este proceso podrán minimizar daños y precisamente hoy, hemos visto lo contrario.