Sorprende, para mal, que tras este intenso fin de semana de congresos del PSOE para elegir a los delegados que decidirán el futuro del partido, toda la prensa esté hablando de cifras, poniendo banderitas sobre cada delegado y haciendo sumas y restas ficticias.
Quieren un nombre, un ganador y parecen quererlo vacío aunque eso llene menos líneas que hablar de las propuestas que se han debatido en los "congresillos".
Se habla de especulaciones, de posibles apoyos y de frases de unos y otros para apoyar a un nombre frente a otro mientras olvidan hablar de lo que es firme, de lo que ha sido aprobado en muchos de estos congresos que acaban de terminar.
Ni siquiera la inercia del 15M parece ser suficiente para que los diarios hablen de que se llevarán a Sevilla propuestas tan renovadoras como la elección de cualquier cargo de representación mediante sistema de listas abiertas, la elección entre todos los militantes del Secretario -o Secretaria- General, la celebración de debates entre candidatos, la transparencia en la toma de decisiones o la creación de figuras como el "Defensor del Militante".
Todas estas propuestas que llegarán a Sevilla suponen un giro absoluto del PSOE hacia la democracia, la participación y la transparencia, que sumadas a otras como la laicidad plena (eliminando los concordatos), la dación en pago y el fomento del mercado de alquiler suponen la configuración de un proyecto nítidamente socialdemócrata.
Todo el trabajo, todas las enmiendas que la militancia del PSOE ha presentado, está configurando la alternativa real a este modelo neoliberal en crisis y que no había aparecido hasta ahora, mientras los titulares siguen empeñados en un nombre y un apellido. De aprobarse finalmente estos cambios poco importará si Rubalcaba o Chacón, porque el partido habrá cambiado estructuralmente, desde la militancia, hacia un modelo abierto a la Sociedad.
Las listas abiertas permitirán nuevas caras, la elección directa del Secretario General impedirá este caos de delegados, la transparencia asegurará procesos más participativos y las nuevas estructuras llevarán al PSOE a la calle de nuevo independientemente de quien lo lidere.
Es cierto, eso sí, que estos cambios además de aprobarlos hay que ponerlos en marcha lo antes posible y ahí, es ahí, donde sí empieza a importar el nombre que esté en la puerta del despacho de la Secretaría General del PSOE...