Se cree el ladrón que todos son de su condición, así que Esperanza Aguirre ha decidido acusar a España de ser un país machista.
Tiene buena parte de razón, sobre todo cuando en la entrevista (ABC) menciona que "basta con mirar los consejos de las empresas del IBEX". Porque es cierto que queda mucho machismo en España, aunque tal vez sea demasiado asegurar que el país, en su conjunto lo es. Lo que está claro es que sigue habiendo machismo, de hecho hay muchísimo en España.
El problema llega al acusar a los españoles de serlo cuando el que pronuncia las palabras ha tenido, al menos, una clara intervención que es considerada propiamente machista. No hace mucho tiempo de aquello y se refería a la polémica sobre el derecho al aborto para la mujeres. En ese momento, en una entrevista para Tele5 afirmaba, textualmente que "el aborto no es ningún derecho, es un fracaso de la mujer, clarísimamente". Se olvida, por supuesto, de que las mujeres no se quedan embarazadas solas y hace recaer sobre ellas toda la responsabilidad del embarazo. Pero por mucho que le pese a la señora Aguirre, que ha tenido el descaro de acusar a los españoles de lo que parece presumir otros días, para fecundar hacen falta dos personas y una de ellas tiene que ser un hombre (exceptuemos por motivos evidentes los casos de inseminación artificial, que además tienen, evidentemente, tasas ínfimas de abortos "voluntarios", dado el coste en tiempo, dinero y sufrimiento del proceso).
Es decir, el aborto, como fracaso, lo será de la pareja y no sólo de la mujer. El hombre tiene una responsabilidad evidente, pero Esperanza la olvida, lo cual es una lástima, porque para que "esos consejos del IBEX" se llenaran de más y más mujeres no estaría mal recordarles que los embarazos son de las parejas y no de las mujeres, que la educación es responsabilidad de la pareja y no de las mujeres, así como el cuidado, etc. La Presidenta de la Comunidad de Madrid lo debería saber, al menos por su condición de mujer y como responsable de alto nivel en la sociedad.
También es machista, por ejemplo, acusar a las mujeres que habían abortado de cometer delitos y poner a policías en las puertas de sus casas, porque imagino recuerdan el caso de la Clínica Isadora y cómo la Consejería de Sanidad de Madrid acusó a la clínica de incumplir la normativa de gestión de residuos orgánicos (Marzo 2007). Todo el caso quedó archivado por absoluta falta de pruebas.
Y no podemos olvidar que la Comunidad de Madrid también optó por devolver los fondos que el Estado destina para la lucha contra la Violencia de género, porque también es una decisión bastante machista.
Por último, avisar a Esperanza Aguirre de que uno de sus consejeros respaldó en su blog un especial diccionario que contenía definiciones como la siguiente: Miembra; dícese de la miembro femenina que, acusando un notable complejo de inferioridad, decide inventar vocablos que puedan dar cabida a su falta de intelecto y cultura. Más que nada porque está a tiempo de cesarle, si tanto le enfada a Esperanza Aguirre el machismo.
Así que Aguirre tiene tantas acusaciones para evitar como problemas por solucionar. Pero tiene razón, hay mucho machismo en España... lástima que un buen puñado esté en la Comunidad de Madrid. Estamos a tiempo de erradicarlo, Esperanza...