
Jennifer López volvió al neoyorquino barrio del Bronx para visitar la escuela ubicada cerca del que fue su hogar, acompañada de su esposo, el cantante Marc Anthony, causando el furor de niños, quienes hicieron llorar a la pareja.
Vestida con un amplio vestido crema que no permitió a periodistas y curiosos determinar si realmente está embarazada y que aumentó las especulaciones, López y su esposo, ambos de origen puertorriqueño, llegaron a la escuela pública 36 (PS36).
La directora del colegio, Nilda Rivera, y un grupo de niños les recibió en medio de los gritos de decenas de admiradores que se levantaron temprano para ver a los artistas. López y Marc Anthony acudieron a la escuela para anunciar formalmente la primera gira (que les unirá además como pareja en el escenario) de 16 ciudades donde ofrecerán 19 conciertos, que inician el 27 y 28 de este mes en Atlantic City y Nueva Jersey y que culminan en noviembre en Miami.
Es la primera gira que la pareja realiza junta, pero es la segunda ocasión que se unen profesionalmente después de la película "El Cantante", que ambos protagonizaron, sobre la vida del desaparecido salsero Héctor Lavoe.
Cogidos de la mano y acompañados por Rivera, los artistas recorrieron la escuela, donde el 86% de los niños es de origen latino, en cuyos pasillos les aguardaron los alumnos que, en medio de gritos y todavía sorprendidos, les saludaron.
La pareja posó incluso para que los chicos les tomaran fotos y se detuvieron para ver los dibujos que hicieron y que se exhibían en los paredes de los pasillos. "¡Una bandera de Puerto Rico!", comentó ante uno de los dibujos Marc Anthony, que se ha destacado tanto en la salsa como en la música pop en español e inglés.
Más tarde se presentaron en un salón donde les aguardaron más estudiantes y en el que la pareja recibió al presidente del condado y de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (Naleo), Adolfo Carrión. Un grupo de niños de tercero, cuarto y quinto grado interpretó para la pareja el tema 'Orgullosos', una canción que arrancó lágrimas en los artistas.
"Ay, Dios mío, ¿qué me han hecho? ¡Miren mi maquillaje!", dijo la actriz y cantante mientras limpiaba una lágrima en su rostro. "Los vemos y nos vemos a nosotros mismos. Recuerdo muy bien cuando estaba en la escuela y subía al escenario y soñaba con lo que podía llegar a ser", comentó la estrella latina.
Su esposo tampoco pudo evitar las lágrimas y aseguró estar "extremadamente conmovido" por el caluroso recibimiento de los pequeños. "No hay nada más en el mundo, ni un Grammy, ni un Óscar, que pueda hacerme sentir más calor que ustedes hoy", aseguró el famoso salsero, que también manifestó su satisfacción por su reencuentro con la directora del colegio, que fue su maestra en una escuela pública elemental en El Barrio Latino en Harlem, donde creció el artista.
Parte del dinero de la gira de la pareja, patrocinada por la institución financiera ING, se donará al programa "Corriendo por algo mejor", que existe en escuelas públicas y que motiva a los niños a hacer ejercicios por su salud.