
VÍDEO: Actuación de Britney Spears en los VMA'S 2007
Britney Spears lanzó su anticipado regreso al mundo de la música el domingo durante la entrega de los premios MTV Video Music Awards, rozando el ridículo al aparecer vestida como una bailarina nudista y haciendo la mímica de su nueva canción.
La cantante de 25 años, cuyos logros profesionales han quedado muy atrás luego de sucesivas crisis personales en los últimos años, interpretó "Gimme More" en un ajustado conjunto de ropa interior negro y plateado y botas altas.
Ya sin la figura que la llevó al estrellato internacional hace casi una década, Spears se movió desganada y sin gracia pro el escenario del casino Palms, acompañada por un numeroso grupo de bailarines.
En un momento, las cámaras que transmitían el evento se detuvieron en el rostro del rapero 50 Cent, que desde la platea seguía desconcertado lo que sucedía en el escenario.
"Todos saben que Britney mueve los labios pero no canta, pero eso es porque baila mucho. Apenas bailó esta vez. Fue tan malo. Fue doloros. Fue bochornoso. ¡Y me encantó!," dijo el cronista de chismes Perez Hilton.
La humorista Sarah Silverman tampoco mostró compasión. Subió al escenario cuando acabó la actuación de Spears y declaró que los niños pequeños de la cantante eran "los errores más adorables que verás jamás."
La actuación de Spears no fue la única emoción de la gala, que se extendió por unas dos horas. Los músicos Tommy Lee y Kid Rock, ambos ex maridos de la modelo Pamela Anderson, se enzarzaron en una pelea mientras estaba actuando Alicia Keys.
"No llegaron a los puños, simplemente se estaban sujetando el uno al otro," dijo Tom Higginson, cantante de la banda pop Plain White Ts "Los de seguridad tuvieron que separarlos," agregó.
Casi desapercibido por la confusión pasó el hecho de que el ex novio de Spears, Justin Timberlake, se llevó a casa cuatro estatuillas, entre ellas la de artista masculino del año.
Beyonce y Shakira ganaron el premio a la Colaboración Más Estremecedora de la Tierra por "Beautiful Liar" el domingo en la entrega de los premios MTV a los videos musicales.
Rihanna ganó el Sencillo Monstruo del Año por su éxito "Umbrella".
MTV estaba esperando reinventar la ceremonia de premios, luego de sufrir malas críticas y una baja en la teleaudiencia en años recientes, y movió la ceremonia este año al Palms Casino, en Las Vegas, acortó el formato de tres a dos horas y cambió en enfoque de los premios a la música.
La acción principal ocurria en cuatro suites en el hotel: una presentada por Justin Timberlake y Timbaland, otra por Kanye West, la tercera por los Foo Fighters y la última por Fall Out Boy, con cámaras trasmitiendo esas actuaciones y las fiestas correspondientes a lo largo de la noche.
"El sentimiento general fue: '¿qué podemos hacer para darle fuerza a este espectáculo, porque hay demasiados programas de premios en estos momentos?'", afirmó el productor ejecutivo Jesse Ignjatovic. "Todo el mundo sintió que era hora de arriesgarse y hacer cosas realmente diferentes".