La retirada de Carlos Sainz a causa del accidente en la 12ª etapa del Dakar, deja ver la importancia del copiloto en los rallyes; importancia que habitualmente no es contemplada nada más que por los especialistas. Como antiguo copiloto se, que el copiloto no gana una carrera, pero te la puede hacer perder en cualquier momento. Me molesta cuando en un rallye ponen solo el nombre del piloto en la clasificación. A veces es por causa de la falta de espacio, pero la mayoría de las veces es, porque la gente no sabe la tarea exacta del “hombre de al lado”. En el Dakar, con sus problemas de navegación, la labor del copiloto aumenta de manera increíble.
Michel Perin abandonó el hospital Vera Barrios de La Rioja por sus propios medios, el mismo día de su accidente. Vendado, con su clavícula rota, regresó a Francia, mientras Carlos volvía a toda velocidad en el avión del Ministro de Deportes argentino a Buenos Aires vía Córdoba, para llegar el viernes por la tarde a Barajas.
Antes de este accidente, en el habitáculo del Touareg nº 301 había habido tensión, a causa de las inexactitudes del road-book. Porque es muy difícil gestionar cuando se esta a bordo de una coche a toda velocidad durante mucho rato y de repente el “copi” te dice que des media vuelta, que no es por ahí, o que te pares que hay que mirar un rumbo, o cotejar un mapa. Después de un esfuerzo de a veces horas, se puede perder todo en un santiamén. Es difícil de asimilar.
En el Dakar son muy cotizados los copilotos con experiencia. El problema es que la experiencia se adquiere con los años y las participaciones, y estas pasan factura. Se es más viejo y los sueños, ilusiones y motivaciones, no son las mismas. El “body” tampoco. Y como tras un salto en el Safari antes, más de un piloto tuvo que retirarse, al quejarse de la columna su copiloto, Alphand se tuvo que retirar también este año en el Dakar, al desmayarse por una lipotimia debida al esfuerzo, Gilles Picard, su copiloto.
Honor pues a los copilotos y acordémonos de ellos en la victoria...y en la retirada o en la derrota.