Yo siempre he admirado a los pilotos nórdicos, pero ahora los admiro más. En mi segundo Rallye de Noruega, el frío se ha apoderado de esta región con una novedad: hace un sol esplendido, radiante, pero que calienta poco. Los paisajes son grandiosos, geniales. De cuentos de hadas, con unos escenarios que no te cansarías de retratar.
En Noruega cuando no está nublado y el día es claro, la menor brisa de viento de corta como un cuchillo. Traspasa los anorakas, y la cara, hay la cara, esta te la pincha como si mil alfileres te estuvieran lacerando.
La comida aquí es tipo nórdico-británico, o sea horrible. Es difícil encontrar un restaurante que no te den coles, sopas de verduras y todo con mucho pimiento y muchas cosas, al estilo inglés, todo mezclado. La razón, yo creo, es para que no descubras lo malos que son los elementos de base. Ahumados, que te cansan enseguida y otras hierbas. Luego está el dormir. Las colchas nórdicas, que vete tu a saber cuanta gente ha dormido en la misma. Y encima, si eres un poco inquieto en la cama, se te cae, te queda una pierna fuera, y te mueres de frió o te asas de calor. Sí, porque en las casas están siempre en mangas de camisa, pero fuera, están a menos 20. O sea que pasas de + 25 a – 20 ó – 25. No hay cuerpo que aguante.
Además, en este territorio, cualquier cosa que en España es una tontería, aquí te cuesta la vida. Hay que llevar el depósito de gasolina siempre a tope, el teléfono cargado y todos los elementos electrónicos con el frío se descargan, etc. Quedarse sin gasolina o una ligera salida de la carretera de noche, puedes durar un telediario.
Finalmente el tráfico es muy ordenado. La gente es súper respetuosa, pero claro, en unas carreteras bastante rodadas, es decir con curvas largas, totalmente heladas, un momento de inatención te puede dejar debajo de un camión de gran tonelaje de los muchísimos que circulan por aquí; a la misma velocidad que los turismos.
En suma, los admiro. Ah! y también por lo bien y deprisa que conducen….
Por cierto para terminar, también mi respeto por los fotógrafos que cubren estos eventos. Esteban, Nacho y Julián estaban el otro día a las 8 de la mañana en el shakedown, a menos 30...