La crisis que azota España, que algunos de nuestros dirigentes se empeñan en negar o en minimizar constantemente, se ha hecho realidad en toda su crudeza en mi lugar de trabajo desde hace 38 años: en AUTOPISTA. Para ser más exactos en Motorpress-Ibérica. 76 de mis compañeros de un total de 260, han recibido hoy su finiquito y han dejado este puesto de trabajo en el que algunos llevaban tanto tiempo como yo.
A casi todos los conocía, pero cada uno es una historia y una manera de ver su vida y su futuro. A todos ellos va mi mejor recuerdo y mi agradecimiento porque, hasta hace poco, ésta era una gran familia en la que la mayoría nos llevábamos bien.
La empresa ha tomado una decisión de reestructuración empresarial comprensible, y no nos queda sino aceptarla. La comunicación en España con las nuevas tecnologías ha tomado una velocidad que cualquier medida o noticia se queda obsoleta en poco tiempo. Hay que aprovechar esta crisis para enfocar de distinta manera las informaciones y eso es lo que creo quiere hacer Motorpress. En la información del motor, al igual que en su industria, se avecinan cambios y el modelo productivo español no da más de si. Las deslocalizaciones van a ser el pan nuestro de cada día y, a no ser por las ayudas gubernamentales, el automóvil en España, como lo conocíamos hasta ahora, tiene los días contados. Así, habrá que enfocar de forma diferente el modelo productivo, porqué la España de hoy en día no es el terreno abonado que en los ‘70/’80 todas las grandes marcas mundiales instalaron sus factorías.
Y como en este gran cambio yo no me iba a quedar al margen, aunque permanezco en esta casa, mi nuevo destino será Motor Clásico. Es una revista en la que colaboro desde hace tiempo, dirigida por un amigo, Luis Alberto Izquierdo, aunque permaneceré como siempre atento al mundo de los rallyes. Estos han llenado mi vida, desde aquel primer rallye de copiloto con Carlos Travanco (un Seat 600-Abarth) a finales del año ’64, cuando estudiaba Derecho en Madrid… ya empiezo a pensar en retro. Lo dicho suerte a todos, a los que se van … y también a los que nos quedamos.