Suelo ser muy pesado haciendo hincapié en las condiciones climatológicas y la posición en la carretera de los piloto de rallye. Sin embargo ese es un detalle en el que hay que fijarse mucho por que muchas veces es determinante.
Hace 10 años, a un rallye del Mundial acudían unos 60 periodistas y cadenas de TV en España. Actualmente, si a un rallye fuera de nuestras fronteras acuden más de tres, es todo un éxito. Por ello repasando el último Rallye de Cataluña, leí lo bien que lo habían hecho Petter Solberg y Ogier, así como la lucha entre Loeb y Sordo. Con la escasez cada día mayor de periodistas destacados a las pruebas, no nos queda más remedio que informarnos, en las redes de Internet y en los comunicados de prensa y éstos, si no mienten, casi nunca dicen la verdad.
Por ejemplo Solberg no le dolían prendas en explicar lo bien que estaba andando con su nuevo C4, y cuantas veces había realizado el mejor crono, cuando ya Loeb y Sordo, hacia rato que había dejado de correr. A partir de la mitad del segundo día, tras la reunión con Quesnel y el comunicado de Citroën de la renovación de contratos, se acabó la carrera. Mientras que Solberg y Ogier bajaban 10/12” sus cronos de por la mañana, Loeb y Sordo los empeoraban. NO era ningún milagro y mientras que periódicos y TV decían cuanto corrían los de cabeza y sus proezas, resulta que desde el segundo día, hasta el final, no cambió nada entre los diez primeros. Para colmo, el último scratch se lo adjudicó, nada menos que el segundo Ford de Latvala, absolutamente invisible durante todo el rallye.
Por ello no hay que fiarse mucho de los que se cuenta y analizar si se puede, la posición en carretera, los horarios en que se disputan los tramos, los tipos de neumáticos, y los tiempos en la repetición de los tramos considerando si hay más ó menos piedras en las prueba especiales.