Aunque se le esperaba, ya que muchos habían dado por adelantado una posible victoria del cántabro en el Rallye de Cataluña, Sordo no apareció. Bueno sí, apareció al final de la carrera, cuando ya estaba prácticamente sentenciada y gracias a la retirada de Ogier, Dani se pudo subir a un discreto tercer lugar del podio, detrás de Petter Solberg. Dani tardó mucho en identificar los problemas en su C4 WRC y cuando lo hizo, ya era tarde. No pudo siquiera remontar, pese a varios buenos tiempos parciales, su retraso sobre el noruego Solberg. En Citroën, la 61ª victoria de Loeb, “la más fácil”, según el propio francés, demuestra que el galo no ha perdido ni un ápice de su espíritu ganador. En otro orden de cosas, Solberg se postula ahora para el tercer Citroën DS3 WRC oficial, incluso aportando sus sponsor, mientras que Sordo no tiene. Citroën ahora retrasa más y más, sus ofertas a la baja, para Sordo cara al 2011. Y en honor a la verdad, pese a los esfuerzos y mejoras del RACC de Cataluña en su rallye, para darle más emoción, este se vio dominado desde le principio por un Loeb, que dejó claro que él, de entregar victorias, nada de nada. Ni para su fiel escudero. Que las gane a pulso, que Loeb bastante trabajo tiene con frenar a Ogier. Y finalmente en este fin de semana, que una vez más un rallye mundial coincidía con un GP de F1, impresentable el “todo por la pasta”, de hacer correr a los pilotos de F.1, en un barrizal recién terminado como Yeongam. Ecclestone y la FIA se habrán forrado a costa de los coreanos, pero no es de recibo hacer correr en un trazado apenas acabado. Los coreanos han montado un circuito para con su renombre luego montar una ciudad en torno a él. El viejo truco del pelotazo del entorno inmobiliario, que no es solo español.