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El
acortado Rallye de Jordania ha dejado ver de nuevo las deficiencias de la
reglamentación del Mundial en lo que respecta a la importantísima posición de
salida en los rallyes, sobre todo en los rallyes de tierra.
Los ingleses miraron la forma más barata de llegar al
reino hachemita y eso era pasando por Siria y Jordania (a quien se le ocurre
con los problemas del mundo árabe hoy en día). La avería del barco hizo que
este tuviera que desviarse a Haifa, en Israel, donde las formalidades aduaneras
como era de esperar, se alargaron muchísimo. Con ello el Rallye de Jordania
tuvo que reprogramarse, anulándose la primera etapa, mientras que sólo los actos
oficiales con el Rey se mantuvieron.
En el
polvo de los tramos Jordanos al lado del Mar Muerto, los primeros limpian y
mucho, el camino para los siguientes participantes y cada año había al final de
la primera y segunda etapa, un juego del escondite, para ver quien penalizaba
más, para salir detrás en los tramos del día siguiente y así estar aventajado.
Sordo lo vivió en sus carnes, con Hirvonen que pese a su ventaja en tres tramos
le arrebató la victoria en 2008.
Con una
etapa menos, el primer día era el único que se podía usar esta estrategia. Ogier
en cabeza, al partir cuarto en la carretera, sabía los tiempos de los otros,
mientras que Hirvonen, Loeb y Latvala, no. Ogier muy inteligente, mientras que
los dos de Ford y Loeb y Petter Solberg, “levantaban el pie” descaradamente
para no salir los primeros en el último tramo del día, aceleró al máximo,
arrancándoles 18 segundos a todos. Con ello, cara a la última jornada, Ogier
poseía 31 “6 sobre el segundo clasificado, Loeb, que no había podido engañar a
los de Ford, con Latvala a 32”1 y Solberg, 4º a 35”3, mientras que 5º se hallaba
retrasado por una rotura de dirección, Hirvonen.
La última
jornada con 4 tramos que se repetían, no permitían a Loeb remontar sobre Ogier,
teniéndose que conformar con la tercera posición, ya que Latvala en mejor
posición se intercalaba entre él y Ogier. Latvala estaba a punto de ganar, y
tras el abandono de Solberg, en Citroën no podían dar órdenes de equipo,
ganando la prueba “de milagro”. Eso sí,
gana el Mundial, con un final ajustadísimo por 2/10 de segundo y porqué ahora tiene ahora a cuatro pilotos, de dos marcas diferentes,
separados por tan solo 8 puntos.