Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales

Artículos - septiembre 2006

# viernes, 29 de septiembre de 2006 10:01

Una Monarquía a 19 céntimos per cápita

Tengo la impresión de que algunos seguidores de este blog no han entendido lo que conté el último día sobre el coste de la Monarquía y los ingresos asignados al Rey para su Familia y su Casa. Ni me quejo, ni digo si es mucho o poco, ni pido más, ni pido menos.

He recibido un mensaje de Francesc, oportuno y objetivo, aunque yerra. Me explico. Francesc mantiene que la Corona es una institución que sale muy barata a los españoles, 5 € per cápita, al dividir los 44 millones de habitantes entre los 8,29 millones de euros de presupuesto para la Casa de S. M. el Rey. Pero se ha despistado, porque el cociente de esa operación es número de individuos y no de euros.

La división correcta es al revés: distribuir los 8,29 millones entre los 44 millones de habitantes. El resultado es que el mantenimiento de la Monarquía le sale a cada español por unos 19 céntimos anuales. Que cada cual saque sus consecuencias.

Termino con los cálculos aritméticos porque recibo en audiencia a unos becados de la Universidad Francisco de Vitoria. Sí, sí, la universidad de los Legionarios de Cristo, esa organización religiosa que dicen que es ultraconservadora, A su fundador, el mexicano Marcial Maciel, el Papa le exigió hace unos meses que abandonara el sacerdocio y se quitara de en medio, tras ser acusado de abusos sexuales.

Estos Legionarios y su organización paralela, Regnum Christi, deben estar muy bien relacionados en España y saben mover los hilos. Si no, ¿de qué me las tengo que ver con ellos en Palacio, como si no pasara nada?

Así son mi trabajo y mis obligaciones. Para que luego digan.

# miércoles, 27 de septiembre de 2006 17:22

Somos una familia sin ánimo de lucro

Veréis que doy pruebas de mi espíritu abierto, de mi tolerancia extrema, al permitir que en este blog aparezcan toda clase de comentarios. La mayoría, descalificadores o insultantes hacia mi Persona y mi Real Familia. Tiene mérito soportar deportivamente eso de a la Monarquía y al gorrión, perdigón.

Los mensajes más zafios y ramplones procuro que no aparezcan por ser como son y porque nada original aportan: sólo retratan a las petardas y rufianes que los envían sin dar la cara. Estoy preparado para eso y más.

Me sorprende tanta queja por el coste económico de la Monarquía a propósito del nuevo vástago que llegará en mayo. ¿Cuánto costamos los Príncipes de Asturias a los españoles, cuánto la Infanta bebé? Oficialmente, ni un euro se destina específicamente a nuestro mantenimiento.

Ahora de casado junto a mis Amadas Esposa e Hija, como antes de soltero, mis ingresos son -digámoslo así- la paga que me da el Rey. No voy a decir cuánto es mientras Él no lo haga y lo mantenga como asunto privado. Lógicamente, conforme aumenta la prole crecen los gastos, y en eso estamos.

Aunque no voy a decir con cuánto vivimos la Princesa, la Infanta bebé y Yo, los ciudadanos tienen una referencia que puede resultar engañosa si no se traduce adecuadamente. Me refiero a la dotación oficial para Su Majestad.

Para el año 2007, según los Presupuestos Generales del Estado que se acaban de presentar, la Casa del Rey recibirá 8.289.970 euros, un 2,9% más que este año. De esa cantidad se cubren  los gastos de la Casa, y lo que queda es para el sostenimiento de la Familia.

No es elegante que yo diga si ese dinero es mucho o es poco. Me ciño a lo que recoge la Ley de Presupuestos del Estado:

Primero, que el Ministerio de Administraciones Públicas destina otros 5.823.190 euros a gastos de personal de 130 funcionarios al servicio de la Jefatura del Estado.

Segundo, que los 8,29 millones de euros asignados a Su Majestad el Rey figuran en los Presupuestos Generales bajo el epígrafe A familias e instituciones sin ánimo de lucro. Más claro, agua.

# lunes, 25 de septiembre de 2006 16:20

Ya viene la parejita. ¡Espabila Zapatero!

Archivado en: ,
¡Estoy como unas castañuelas! Que hablen, que hablen... que si el aborto de una revista alemana, que si la anorexia, que si el chiste de Sabina, que si tal y que si cual. Contra las estupideces de tanta petarda y de tanto patán, no hay mejor respuesta que el nuevo vástago que la Princesa y Yo aportamos a la Dinastía. Por eso lo hemos anunciado.

En el siglo pasado, cuando María Cristina consiguió dar descendencia al problemático -se mirara por donde se le mirara- Fernando VII, el pueblo era obsequiado en la Plaza Mayor con dulces y bebidas gratis. Estamos en la España de 2006 y por suerte nada es como entonces.

Aunque algunos obstinados no lo entiendan, este segundo embarazo de la Princesa de Asturias debe ser motivo de tranquilidad institucional y de alegría popular. Digo esto porque ya me veo venir a los agoreros avisando que si nuestro segundo hijo es varón y nace sin haberse modificado en la Constitución la norma sucesoria, se colocará en derechos a la Corona por delante de su hermana mayor, la Infanta bebé.

Que no cunda el pánico ni se froten las manos los antimonárquicos feroces, no hay a la vista guerras dinásticas entre hermanos. Hay tiempo para hacer bien las cosas... pero hacerlas bien no es dejarlas caer en el olvido, como da la impresión que hace este Gobierno.

Brindo con todo el pueblo por el feliz nacimiento en el mes de mayo. Y choco mi copa con Zapatero diciéndole en voz baja: “espabila Presidente, que vamos a parir el segundo pero tú no alumbras la reforma constitucional”.
# domingo, 24 de septiembre de 2006 20:12

Sabina, el mal chiste y la mala baba

Para los viernes o sábados por la noche procuro buscar planes más interesantes que hacer bulto en las audiencias televisivas de los programas del corazón. Por eso no vi el del otro día con unos periodistas amarillos regodeándose en torno a lo de la Princesa de Asturias, Joaquín Sabina y el chiste.

Pero tengo constancia de cómo se desarrolló el asunto. Con el mal gusto y -porqué no decirlo- la mala baba propia de estos casos, los contertulios de Dolce Vita, con la señora o señorita García Pelayo a la cabeza, Jaime Peñafiel jugando al equívoco y la dirección del programa buscando el escándalo, se escenificó una sucia maniobra.

Digo sucia por dos motivos. Uno, porque iba dirigida contra la honra y el prestigio de mi Esposa, la Princesa. Dos, porque la pretendida revelación exclusiva no era otra cosa que la repetición de una reseña publicada hace tres semanas en el semanario Tiempo sobre un infausto libro del cantante.
 
Nada más voy a decir al respecto, salvo recordar lo que al poco de aquella cena con Joaquín Sabina me comentó un gran profesional del espectáculo: “En su ambiente tiene fama de ser tan buen compositor como mal amigo”.

# jueves, 21 de septiembre de 2006 18:04

Los gallitos y los gallinas del 11-M

Como Heredero, soy un privilegiado sólo en parte: apenas dispongo de información privilegiada, aunque suene a redundancia. Tengo acceso a informaciones sobre altas cuestiones de estado, pero de lo que se cuece a diario, más bien poco.

Preferiría no saber (ojos que no ven corazón que no siente) pero con esta Esposa que tengo al lado y de cara a mi aprendizaje, no me queda más remedio que estar al día de las intrigas de la Villa y Corte.

Bueno, no existe una Corte como tal, porque entonces seríamos toda la Familia pasto del cotilleo. De la Villa, es decir Madrid, se ha dicho que es hervidero de rumores, rompeolas de España, poblachón de chupatintas, nido de vagos y maleantes...

Yo, a Madrid lo veo como un gallinero con demasiado periodista que hace de gallito y demasiado político que hace de gallina. Así se me representa, por ejemplo, el guririgay entre periódicos, emisoras, ministros y diputados a cuenta de la investigación sobre el 11-M.

Seré sincero: el espectáculo me asusta porque a la gente le transmite inseguridad y a Mi, que no debo entrar en esas disputas, me muestra la inutilidad de una Monarquía que nada tiene que hacer ni que decir en asuntos de ese calibre.

Como no está bien que señale, evitaré identificar quiénes hacen de gallitos y quiénes de gallinas. Entre los primeros sobresalen ese director de periódico y ese director de programa radiofónico ejerciendo de gallos en el mismo corral, coincidencia peligrosa cuando se da en la vida animal. En cuanto a políticos gallina... nadie es perfecto.

Me dan mala espina el protagonismo de algunos periodistas y las peleas entre estos a cuenta de asuntos como el sumario del 11-M. Dice la Princesa que son cosas normales de la competencia entre los medios para captar audiencias. Sí, sí, serán normales pero alguno se está columpiando más de la cuenta. Y no concreto.

# miércoles, 20 de septiembre de 2006 10:36

Insidias "tomateras" sobre la Princesa

Ya lo dice Alfonsín, el inestimable jefe de mi Secretaría, “hay días que la agenda la carga el diablo”. Tiene narices que la segunda intervención pública y solemne de la Princesa de Asturias haya estado sembrada de tanta incertidumbre y nervios, como ocurrió el martes en Motril.

No es que montemos un circo y nos crezcan los enanos, pero lo de esa jornada no me hacía gracia y mucho menos a la Princesa, que cuando se enfurruña no lo disimula. Resulta que vamos a esa ciudad de la costa granadina a entregar (Ella, no Yo) la bandera de combate a la fragata Álvaro de Bazán y ese día tiene lugar la mayor avalancha de pateras en el puerto de Motril, con 164 ilegales.

Al final todo salió bien, el acto no se vió alterado, aunque después he sabido que los quebrantahuesos (así les llama Carlos Herrera) de Aquí hay tomate creyeron dar una exclusiva valiente diciendo que la Princesa de Asturias repitió en Motril un discurso de hace un año. ¡Qué sabrán ellos de discursos y protocolo!, ¡como si usáramos textos de quita y pon!

Para poner a cada uno en su sitio, empezando por los carroñeros, quienes pinchen aquí accederán al texto íntegro de ese discurso, y lamento que no enlace a un archivo de audio, porque hay que ver lo bien que pronuncia mi Amada Esposa. Da gusto oírla.

Por cierto hoy estamos de bolos en dos poblaciones, Lucena y Andújar, de Córdoba y Jaén, respectivamente, donde hablan con un acento andaluz francamente cerrado. Muchos creen que en esta tierra se habla muy mal -ahí están las imitaciones de Martes y 13 sobre Mª José Cantudo, natural de Andújar-, pero una vez me dijo Víctor García de la Concha que los andaluces hablan con una sintaxis perfecta pero tienen un fonema horroroso.
 
Creo que me ha salido este diario algo furioso. No lo repetiré... pero es que llevo muy mal los ataques a la Princesa. Es lógico ¿o no?



# domingo, 17 de septiembre de 2006 18:19

A mí no me pillan como a Benedicto XVI

- Mira, Hijo, qué cierto es el refrán ese de que en boca cerrada no entran moscas- me soltó ayer mi padre, el Rey.

- ¿Y a qué viene eso?- respondí sorprendido.

Entonces me contó, yo no me había enterado, que Benedicto XVI ha tenido que lamentar personalmente y en público esas palabras de su discurso en Alemania que tanto han indignado a los musulmanes.

- Que el Vicario de Cristo en la Tierra, ahí es nada, pida excusas a los creyentes de otra religión por algo que ha dicho y se ha malinterpretado, es un suceso histórico- me explicó.

- Grábatelo bien Hijo, esto es Historia con mayúscula y te da idea de cómo están las cosas- remató mi Augusto Padre.

Lo comenté después con la Princesa de Asturias, no había estado presente en la conversación, y ya sabía lo que había dicho Benedicto XVI en el Angelus. A Ella no le encaja que un hombre de sólida formación intelectual como Ratzinger y asesorado por los astutos cardenales del Vaticano, cometa ese desliz que ha enfurecido a los mahometanos.

Pero no se me van de la cabeza las palabras del Rey. Me ha parecido adivinar en ellas cierto tono de advertencia que me ha chocado. Porque Yo, la verdad, si peco de algo es de superdiscreto, de no decir en público esta boca es mía, no desvelar gustos ni opiniones. Entonces... ¿será que mi Augusto Padre no lo decía pensando precisamente en mi?

Buenos, dejemos en familia las cosas de Familia. Lo cierto es que, a la vista de la prensa, no sé qué ha sido más gordo si la reacción del mundo islámico -sobre la que también habría que hablar- o la del Santo Padre.

Este incidente me hace poner los pies en la tierra y, no sé cómo decirlo, me empequeñece. Si al mismísimo Papa de Roma no se le permite el mínimo desliz, ¿qué pasará conmigo si un día meto la pata en una declaración?

# jueves, 14 de septiembre de 2006 15:16

Happy Birthday, mi Princesa

Como no soy partidario del redondeo hablo de los treinta y pico años que cumple la Princesa de Asturias, y el que quiera más precisión que le pregunte a Ella o acuda a su biografía.

El 15 de septiembre, día de su nacimiento, es una fecha para disfrutarla privadamente. Tiempo habrá de grandes fastos cuando la futura Reina de España cumpla los 50 ó los 60, ¡uy, qué emoción!

Con motivo del cumpleaños, de seguro volverán esas insinuaciones de que vayamos a por la parejita, de tan dudoso gusto. Con ello contamos, pero no puedo ocultar que una nube ha oscurecido la víspera del cumpleaños de mi Amada Esposa.

Resulta que para este jueves 14 había dos actos que requerían nuestra presencia: inaugurar una exposición por los 50 años del fallecimiento de Don Pío Baroja o inaugurar las nuevas instalaciones del archivo de la Cámara Oficial de Comercio de Barcelona.

A la Princesa, tan de letras ella, le agradaba sobremanera el primer evento. Pero el hombre propone y... XX dispone. Motivos institucionales y sentido de estado, por lo visto, aconsejan que los Príncipes de Asturias nos dejemos ver todo lo que podamos por Cataluña. Sobre todo en estos momentos de rubianes, montillas y maragalladas.

Así que, obedientes como somos y atendiendo a indicaciones superiores, por motivos de alta política ofrecemos nuestra mejor sonrisa en la Cambra de Comerç. Y nuevo sacrificio personal de la Princesa para estar en su sitio, mientras que a Sus Altezas los Duques de Lugo les ha correspondido la efemérides del insigne escritor.

Qué paradoja: no debemos meternos en política, pero la política nos mete donde no queremos. ¿Nos tocará inaugurar, a finales de mes, la exposición oficial en recuerdo de Juan Negrín, último Jefe de Gobierno de la República?

De momento, a disfrutar el fin de semana que arranca con tan entrañable happy birthday que os propongo resuene en internet por medio de vuestros comentarios en este blog.
(Abstenerse patanes y patosos).

# domingo, 10 de septiembre de 2006 19:38

El secreto de Zapatero se llama Teresa

Por casualidades de la vida, a través de las nuevas tendencias en moda mujer me ha venido el impulso de desvelar un secreto, y lo voy a hacer. Como no se trata de asunto de Estado, ni de altas Instituciones como a la que yo pertenezco, no traiciono mis deberes. Otra cosa es que incurra en un desliz, digamos, de juventud.

La cosa ha venido rodada del siguiente modo. El sábado pasado, en uno de los escasos ratos de descanso hogareño, mi esposa, la Princesa, interrumpió nuestra conversación para atender a un programa de TV que daba cuenta de lo más fashion en ropa y complementos.

No tuve más remedio que callarme durante unos minutos en los que escuché algo sorprendente. La presentadora, explicando un desfile de modelos aludió a que en ropa de mujer se llevan los grisespara tener un aire masculino con elegante feminidad”. Toma ya. A mi me ponen esa frase en un discurso y no sé si sería capaz de leerla.

El caso es que al hilo de un comentario desenfadado que hice sobre cómo le sentarán los grises a la Vicepresidenta del Gobierno, tan aficionada ella a modelos de fuerte colorido, me dice mi Amada Esposa:

- ¿Sabes lo que circula por ahí sobre Teresa Fernández de la Vega?

- Ya, ya -dije- pero mejor no darnos por enterados.

- No, si me refiero a lo del Ayuntamiento. Me ha dicho X (aquí el nombre de una amiga suya periodista) que la Vicepresidenta es la tapada de Zapatero para candidata a la Alcaldía de Madrid.

- ¿O sea que ese era el contrincante de peso con el que Zapatero advirtió a Ruiz Faraón? Pues sería un puntazo, más competitiva que los nombres que han salido, pero no sé si se podrá desprender de ella en la Moncloa.

Contando esto no incumplo con mi papel de Heredero, ni rompo la discreción debida a otros. Simplemente, transcribo a este diario una conversación privada de la que sólo nosotros podemos hacer uso.

# jueves, 07 de septiembre de 2006 17:40

No mando y tampoco soy un mandao

En mi condición de Heredero procuro estar en sintonía con el pueblo, compartir sus sentimientos en lo bueno y en lo malo. Lo mío no es un matrimonio con 42 millones de compatriotas, pero casi.

Esa identificación me lleva a sufrir con el 3-2 que nuestra selección de fútbol encajó en Belfast, a conmoverme con la aparición televisiva de Natasha Kampush, a asustarme por la oleada de cayucos en Canarias... ¿y a celebrar la concesión del Premio que lleva mi nombre a los chicos de Pepu Hernández?

De lo de Belfast prefiero no opinar, porque tendría que ocuparme de la Federación Española de Fútbol que, para más inri, tiene la prerrogativa de llamarse Real y en su escudo luce la Corona borbónica. Sobre los otros asuntos me vale con estar informado, pero lo del Premio Príncipe de Asturias de los Deportes a la selección de baloncesto sí me concierne por razones obvias.

Quede claro que nada tengo que ver con la elección de los galardonados con esos premios. Ni siquiera en este caso, como dice algún retorcido, ha sido en compensación por la ausencia de la Familia Real en la final de Japón.

Es más, personalmente, muy privadamente, siento no entregar ese premio a otros candidatos con más recorrido que nuestros baloncestistas, como Beckenbauer, Agassi, Rafa Nadal o el equipo español de natación sincronizada.

Pero, como digo, yo pinto poco, incluso en la Fundación que lleva mi nombre. ¡Ya me gustaría tener la mitad de poder que Juan Antonio Samaranch, presidente del jurado en Deportes, que hace y deshace a su gusto! Y no ahora, sino que lleva así casi toda la vida, desde que en época de Franco era presidente de la Diputación de Barcelona y Delegado Nacional de Educación Física y Deportes.

Admito que no soy un español más por mis diferencias de cuna, pero en la realidad apenas tengo mando en plaza (y en la casa ya se sabe quién manda). Por eso no es exacto referirse a los súbditos y por eso también me identifico fácilmente con ellos.

Lo que pasa es que tengo que demostrarlo, y eso es harina de otro costal.

P.D.- A quienes me preguntan sobre paralelismo de problemas sucesorios en Japón y España, pinchen aquí.

# martes, 05 de septiembre de 2006 17:36

Si contara mis apretones de manos...

Ni una, ni dos, ni tres... ¡cuatro! son las audiencias colectivas que me esperan esta mañana una detrás de otra, como el pasodoble. Tirando por lo bajo, voy a tener que dar sesenta o setenta apretones de mano. ¡Viva España!

Muchos pensarán que esta parte de mi trabajo es un aburrimiento, con el añadido de estar simpático y sonriendo a quien a veces no te hace maldita gracia. Sí, pero no. En las audiencias ocurre como en las ferias taurinas, que cuando menos lo esperas te sale una corrida interesante y te despierta del letargo.

En el cartel de hoy -con las típicas fotos de grupo en la escalinata que parece montada con los restos de un andamio- hay de todo. Me estreno con los Interventores del Estado, personajes desconocidos pero poderosísimos porque autorizan cada euro que se gasta del dinero público. Les mandaría un jamón por Navidad.

Los motivos o excusas para una audiencia en el palacio de la Zarzuela (porque yo recibo allí, no en el Pabellón del Príncipe) son variopintos. Por ejemplo, voy a saludar a representantes de los Colegios Oficiales de Graduados Sociales porque se han cumplido 50 años de su creación. Y a la directiva de la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha, pues por nada especial, porque sí.

La Princesa de Asturias, aguda como siempre, me plantea una cuestión a la que no sé responder: esa patronal castellano-manchega debería llamarse federación y no confederación, porque su ámbito territorial es una comunidad autónoma. Yo no me meto en esos berenjenales.

Y para que no quede duda de que las puertas de palacio están abiertas a todos los españoles, remato la mañana con la Asociación Provincial de Empresarios del Mármol. ¿Provincial de qué provincia? ¡Ah, se siente!

Dicha organización, con las siglas APEM, por alguna extraña razón disimula que es de Almería, el rincón de España más rico en piedra natural, de ahí sus 210 empresas dedicadas al mármol.

Pero no oculta su poderío, pues el presidente de los marmolistas o marmoleros, cuando fue elegido para el cargo hace tres meses dijo ufano: “(...) podemos influir en la mejora de infraestructuras y nuevos servicios. Nos hemos convertido en uno de los lobbys más influyentes de Andalucía”. ¿Qué digo si me repite lo mismo en la audiencia?

Y metidos en el comienzo de curso mañana nos toca inauguración, la nueva sede de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Es la que protege, mediante patentes, los inventos, los diseños industriales y algunos signos comerciales. No sé cómo será el acto, lo que me interesa es conocer el museo de los inventos.

# domingo, 03 de septiembre de 2006 17:24

He mejorado con el matrimonio, ¿y qué?

Muchas gentes comentan eso de “hay que ver lo que ha cambiado el Príncipe con el matrimonio” o "ha ganado mucho en soltura, aunque no tanta como Ella”. A mis oídos llegan esos y otros muchos comentarios o chascarrillos, chistes y maldades.

Me entero de todo y por si algo no me llega la Princesa tiene desplegadas sus antenas que detectan, por ejemplo, interpretaciones sobre nuestra ausencia en la final del Mundobasket con victoria española. Eso obligaba a un viaje que no se resuelve en 48 horas y a un país, Japón, con una Familia Imperial muy suya en protocolo. En fin, para qué hablar.

Bueno, a lo que iba, eso de que me muestro más suelto y tal y cual. Hombre, a cualquiera le habría ocurrido lo mismo en mi situación anterior:

- Príncipe heredero en una Familia Real que no da tres cuartos al pregonero, como otras.
- Pese a ello, con un sector de la prensa deseoso de pillarme en los renuncios que no han cogido a mis progenitores.
- Educado y acostumbrado a mantener una actitud seria y formal, como corresponde a mi regia condición.
- Perseguido y examinado con lupa en mis relaciones sentimentales, con todo el país opinando sobre la vida y milagros de mis parejas y sobre los aciertos o peligros de mi elección.
- Con dos ejemplos de conducta bien distintos: la campechanía y don de gentes del Rey o el afable distanciamiento de la Reina.

Ha sido un cóctel de vivencias, aprendizajes y sentimientos que me procuraba de todo, menos naturalidad y seguridad. Asentada la vida afectiva con una esposa, la Princesa, que aporta lo que yo no tengo, me siento más encarrilado. Tanto que he cumplido con lo que dicen los clásicos que es mi primera obligación: asegurar la continuidad dinástica.

Ahora bien, como dice quien bien me quiere, “¿para este viaje hacían falta tantas alforjas?”. Eso pienso yo, pero mis funciones institucionales son las que son (algo raquíticas), y tal como está el patio no me voy a tirar a la piscina.