No sé porqué causa tanta sensación el nombramiento de un interventor, Óscar Moreno Gil, para llevar las cuentas de la Casa del Rey. La prensa, en esa manera perversa que tiene de descartar interpretaciones, lo que hace es explicar la decisión como consecuencia de iniciativas de republicanos y comunistas para controlar el dinero que recibe mi Augusto Padre.
Y me extraña la importancia que se le ha dado porque no se trata más que de poner para los asuntos civiles de Palacio algo que ya existía en los del Cuarto Militar, incluso el discutido ex jefe de la Casa, Sabino Fernández Campo, era general del Cuerpo de Intervención.
De los comentarios que he visto ninguno señala lo que sí debería parecer un anacronismo: que a mi edad, con familia formada y residencia propia, en mi condición de Heredero no disponga de una asignación oficial específica, sino que la Princesa y Yo dependamos de la paga de papá, el Rey.
Pero como he recordado en otras ocasiones, en mi caso también se aplica eso de que donde hay capitán...
Quienes creen que en la Familia Real vivimos a cuerpo de rey, dicho vulgarmente, deberían informarse sobre las interioridades de la Casa de Su Majestad, que es la que recibe la asignación anual, de 8.289.979 euros para el año 2007. En ella se instalará el nuevo interventor, un funcionario jubilado que controlará la legalidad de los gastos, no su interés u oportunidad, sin rendir cuentas al Ministerio de Hacienda sino al Jefe de la Casa, el discreto y paciente Alberto.
Me temo que volverá la polémica sobre lo cara que sale a los españoles la presunta vida lujosa y ociosa de la Real Familia, cuando la verdad es que no podemos lucirnos como Paco el Pocero en su megayate.
Ya expliqué el año pasado en este blog el destino de esos 8,2 millones de euros que, divididos por 44 millones de habitantes, dan el resultado de que la Monarquía sale a 19 céntimos por español y año.
No en vano la partida de los Presupuestos del Estado destinada a la Casa del Rey y sostenimiento de la Familia aparece bajo el epígrafe de transferencias corrientes a "familias e instituciones sin fines de lucro". ¿Más claro?