Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales

Artículos - septiembre 2007

 

Me llegan ecos de la gran difusión que ha tenido por internet mi cálculo sobre el coste de la Monarquía para los españoles en 2008: 19 céntimos per cápita. Igual que este año,aunque la partida presupuestaria suba un 4,5%.

¿Qué pedirán en el debate parlamentario sobre los Presupuestos los cómplices de quienes queman retratos regios boca abajo o proclaman la Tercera República en un ayuntamiento? ¿Qué plantearán los senadores que pretenden despojar a Su Majestad de la Jefatura de las Fuerzas Armadas otorgando al Presidente del Gobierno el cargo de capitán general?

Este frenesí de vejaciones a la Corona, que tanto preocupa al Abc, no sé cómo ni cuándo terminará, pues mientras un juez dictaba un auto sobre el segundo incendiario de fotos, en la Universidad de Barcelona quemaban otro retrato acompañado de pancarta.

Miro a mi entorno más cercano y me desconcierto aún más.

El Rey, aparentemente, pasa de esos incidentes, sigue a su bola y a sus cacerías quizás para no preocuparme con lo que me depara el futuro. De mi Augusta Madre qué voy a decir. La respeto muchísimo, pero en cuanto terminó el funeral por los soldados se volvió a su interrumpida visita privada a Turquía (yo creía que la había terminado).

Y a la Princesa, mi bastión y referente, le noto que no se esperaba la dureza de este oficio. Tiene gran fortaleza pero acusa los embates de tanto insulto, tanta falta de respeto y tanta amenaza ante los que hemos de responder con el silencio, un silencio que no obliga al Gobierno, pero...

Por eso, digo, no puede llegar más inoportuna la discusión sobre los Presupuestos del Estado. Por un lado me tranquiliza que los 8,66 millones de euros destinados al Rey "para el sostenimiento de su Familia y Casa" sea una cantidad razonable y defendible, pues de ahí salen los sueldos del personal.

Sin olvidar que a Su Majestad no le corresponden fondos reservados, algo de lo que siempre disponían los reyes españoles bajo la denominación de Bolsillo Secreto.

Por otro lado me intranquiliza que se destapen otras partidas de los Presupuestos que también revierten en la Corona, sin que el Gobierno las hustifique adecuadamente. Porque esta institución genera muchos gastos en su actividad dentro y fuera de España, en seguridad, transporte, protocolo, etcétera.

Todo eso no se sufraga con 8,66 millones (¿qué quedaría para nuestro pecunio?), por lo que al Ministerio de la Presidencia le corresponden 140 millones para administración del Patrimonio Nacional, que incluye todos los palacios; al Ministerio de Administraciones Públicas unos 6 millones por apoyo a la gestión administrativa de la Jefatura del Estado; y otros 6 millones a Asuntos Exteriores.

Los españoles desconocen que en los Presupuestos Generales las partidas destinadas a la Casa del Rey aparecen bajo el epígrafe de "familias e instituciones sin fines de lucro". Éste es un detalle que el señor Ministro de Hacienda o el mismísimo Presidente del Gobierno debieran explicar en las Cortes. Sobre todo ahora que soplan vientos que a mi Augusto Padre no sé, pero a Mí me provocan escalofríos.

Eso sí, de cara afuera mantengo el tipo. Y si los separatistas catalanes no quieren caldo, ahí van dos tazas: esta semana presidiré dos actos en Barcelona.

# miércoles, 26 de septiembre de 2007 18:10

Viajes secretos y cuentas públicas

Que la Princesa y Yo hayamos pasado una jornada de actos públicos en Vitoria y Bilbao sin graves incidentes de proetarras o separatistas quemando nuestros retratos, puede considerarse un éxito tal como están las cosas. Y eso que se siguen dando coincidencias poco felices para el revuelo mediático sobre la Corona.

Menos mal que apenas ha trascendido -se observa con lupa cada paso de la Familia Real- que a Su Majestad la Reina le sorprendió la noticia de la muerte de dos soldados en Afganistán regresando de un viaje privado a Turquía.

¿A qué viene un viaje privado a Turquía?, ¿y quién lo paga?, son preguntas que lanzan los aficionados a buscarnos las cosquillas. Bueno, pues mi Augusta Madre, interesada por el espiritualismo exótico, ha cumplido su capricho de visitar en el interior de Turquía la cuna de los derviches, una antiquísima confesión religiosa musulmana, de la rama sufí, integrada por unos monjes que practican unas danzas muy vistosas para serenar los espíritus. O eso dicen.

Aprovechando que estaba allí se ha dado una vuelta por la Capadocia, también cargada de historia y espiritualidad y, de regreso a Estambul, acudió al Gran Bazar donde compró doce pulseras contra el Mal que le costaron 115 euros.

De todo eso se ha enterado la prensa turca y lo ha contado especialmente el periódico Sabah. Decía que menos mal que no ha trascendido por aquí (incluso Yo me he enterado tarde y mal), precisamente cuando los periódicos han empezado a destacar los 8,66 millones de euros que los Presupuestos del Estado asignan a la Casa de Su Majestad para 2008.

Cuando estas cifras no se interpretan adecuadamente se da pie a tantos comentarios como llegan a este blog descalificando la Monarquía como "pandilla de parásitos", "chupones que no dan un palo al agua" y otras lindezas por el estilo.

Como nadie desde el Gobierno explica adecuadamente esa partida económica, me veo en la obligación de repetir el mismo cálculo que hice el año pasado. Es decir, si la población española es 45.116.894 habitantes (enero 2007) y la partida para el Jefe del Estado es de 8.663.002 euros, con una simple división se comprueba que la Monarquía le sale a cada español por 0,19 €.

O sea, 19 centimillos de nada y, lo más importante, que la cantidad es igual que el año pasado. Aunque esa partida ha crecido un 4,5%, al haber aumentado también los habitantes sale lo comido por lo servido.

Conclusión: suben las hipotecas, el pan, los huevos y la leche, pero la Monarquía es lo único que no ha subido para los bolsillos de los españoles.

Las cuentas no terminan ahí, pero ya vale por hoy.

Nos atizan por la derecha:

"Lo mejor que podía hacer la Institución es que el Rey abdicase en el Príncipe, que eso mantendría la Institución con vigor renovado" (Federico Jiménez Losantos, en la COPE).

Nos atizan por la izquierda:

"(...) no en el sentido de proponer un imediato cambio en la forma de gobierno -aun cuando con el material sucesorio disponible tal opción pueda convertirse en exigencia técnica a medio plazo- (...)" (Antonio Elorza, en El País).

No quiero reiterarme en lo del pim, pam pum contra la Monarquía, pero es que no cesa. Y por si fuera poco, empieza la discusión de los Presupuestos del Estado en los que algunos sólo saben ver la partida para la Casa del Rey.

La Monarquía es lo único que no se encarece para los españoles, pero de eso me ocuparé en otro momento. Ahora no puedo evadirme, aunque me gustaría, de esta polémica nacional en torno a la Corona.

He citado más arriba lo que el otro día soltó Jiménez Losantos, que la verdad no me ha escandalizado porque, como analiza con perspicacia la Princesa, es lo que viene diciendo dicho comentarista con otras palabras desde hace tiempo en la emisora de los obispos.

Pero no me esperaba que el catedrático e historiador Antonio Elorza me despreciara llamándome "material sucesorio disponible". ¿Qué está pasando aquí? ¿Acaso me merezco semejante trato en un medio como El País?

No sé dónde acudir buscando respuestas a mis preguntas. ¿Lo hago a la profesora y académica Carmen Iglesias, de la que tanto aprendí? No sé, porque ahora es un alto cargo en la empresa periodística de Pedro J., la misma que ha publicado a bombo y platillo el libro de Luis Herrero sobre Suárez, que en realidad sirve para sacar trapos muy sucios sobre Su Majestad el Rey.

¿Serán ciertas aquellas malísimas relaciones de Suárez con mi Augusto Padre, a cuenta de asuntos militares, sentimentales y económicos? Yo en aquella época no me enteraba de nada y después he preferido no hurgar, no fuera a llevarme sorpresas desagradables. Indicios sí que tengo, pero me los guardo.

El libro de Herrero, periodista de la COPE, amigo de Suárez, de Aznar y de Florentino Pérez y eurodiputado del PP, ha merecido el calificativo de traición por parte del hijo de Adolfo Suárez mientras Iñaki Gabilondo lo tacha de vileza porque compromete al Rey.

Seguramente será todo eso y cosas peores, pero lo que me preocupa es que se han publicado graves descalificaciones y acusaciones contra Su Majestad puestas en boca del ex presidente Suárez y con cierta complicidad del inevitable Sabino, el que fuera Jefe de la Casa.

Todo ello está siendo jaleado por Pedro J., por Jiménez Losantos y, según descubre mi esposa, la Princesa, por otros medios y periodistas de la derecha, como ese que se permite comparar a mi Augusto Padre con Alfonso XIII porque está uniendo a izquierda y derecha contra la Corona.

Y a todo esto los separatistas catalanes siguen quemando retratos, sin que haya una reacción clara desde el Estado. Como ya se ha explicado, las víctimas de estos desmanes no podemos defendernos por razones institucionales. Y entonces, ¿qué?

Pues que la Justicia va por su lado, a veces aplicando remedios peores que la enfermedad. El Gobierno por el suyo, restando importancia a lo que el presidente Zapatero considera manifestaciones irrespetuosas de la libertad de expresión. Y los partidos políticos, moviéndose en la ambigüedad.

El colmo es que, como me han contado, un programa de cotilleo de Tele 5 haya ofrecido un debate sobre la Monarquía y la Familia Real, con Jaime Peñainfiel rebatiendo los ataques del senador vasco Anasagasti.

¡A dónde vamos a parar!

Me empieza a cansar (por no decir preocupar) tanto altercado callejero contra la Monarquía y mi Familia, que no es campaña antiborbónica sino antiespañola por dirigirse contra el Jefe el Estado como máximo representante del pueblo de España.

No paro de dar vueltas al contrasentido de que cuanto más trabajamos más se nos pone el viento en contra. La semana pasada no paramos de un lado a otro con diversos actos, y ésta más de lo mismo. Pero a la vez se multiplican demostraciones injuriosas y violentas de separatistas en tierras catalanas que tanto mimo como Príncipe de Gerona.

Además crece mi temor de que gracias al fiscal jefe de la Audiencia -con tan buena intención como escaso sentido-, el juicio a los autores de la caricatura de El jueves puede convertirse en espectáculo antimonárquico. El defensor de los caricatos ha pedido una serie de pruebas a cuál más provocadora. Ejemplo: que el Ministerio de Economía certifique si el Heredero percibe algún sueldo o es titular de alguna renta por "trabajo personal".

¡Qué más quieren nuestros enemigos que carnaza servida en el escenario de la Audiencia Nacional! Sería la guinda de esta especie de barra libre para quemar fotos de Su Majestad a la que nadie pone coto.

A todo esto, como digo, trabajando sin parar y no sé con qué resultado.  Tengo la impresión de que mi destino es remar contracorriente, porque en medio de tanta agitación contra la Corona aparece en la revista Elle un reportaje dedicado a la tía de mi Amada Esposa, una artista-decoradora de Oviedo con web propia.

Ya me lo advirtieron hace años en la Casa cuando recibía propuestas de reportajes: "Cuidado Alteza, que las entrevistas las carga el diablo". Mensaje que se refiere a los efectos colaterales que puede tener una publicación periodística. Pues eso ha pasado con mi tía política: no ha podido ser más inoportuna la señora, o la revista, al sacar la entrevista en esta fecha.

Algo no me termina de convencer y es que, como ocurre en este caso, se promocione un familiar de la Princesa en función de su parentesco con la Familia Real. Es asunto, incluso para Mí, delicado de trasladar a la familia política que, en general, no busca sacar provecho de los lazos familiares, pero cuando se lo sirven en bandeja...

# miércoles, 19 de septiembre de 2007 13:10

Mis Niñas son muy decentes

Con la proclama "Mi Niña es muy decente" encabezaba hace más de un año el blog donde comentaba la presentación de nuestra Primogénita a la Virgen de Atocha, patrona de Madrid y protectora de la Familia Real según la proclamó otro Felipe, el IV, de los Austria. Pues igual de decente es la Infanta bebé con la que también hemos cumplido la tradición.

Una tradición instaurada por Isabel II, mi antepasada de la que no quiero recordar sus otras costumbres, menos pías, por las que era conocida. Por cierto, tal como están de soliviantados los separatistas catalanes contra la Monarquía, no me extrañaría que desempolvaran la secular acusación de ilustres ladronas que pesó sobre aquella monarca y su madre, la Reina Gobernadora, acusadas de haber robado las Joyas de la Corona española.

Pero, hoy, bien guapas, y radiantes que han lucido ella y su Augusta Madre frente al gesto adusto de nuestro cardenal Rouco Varela.

La ola de antimonarquismo, a mi entender más que de republicanismo, que nos incordia desde hace unos meses la quieren contrarrestar desde la Casa con una programación de actos de la Real Familia de intensidad inaudita. Tanto, que en la mañana de hoy se han solapado la presentación a la Virgen con la visita de Su Majestad la Reina a los pandas del zoo madrileño.

Y no es la única coincidencia: por la tarde mi Augusta Madre y mi Amada Esposa presiden sendas entregas de premios.

¿Será bueno una agenda tan repleta o corremos el riesgo de producir empacho en la opinión pública con tantas apariciones? En mi caso, poco puedo indigestar porque los medios de comunicación se ocupan muy ligeramente de mis actividades, algo más cuando me acompaña la Princesa.

Mis cautelas para no avasallar con tanta noticia de la Familia Real no se contradicen con el propósito, que ya he anunciado, de apretar el acelerador en nuestra proyección pública como Príncipes de Asturias.

Eso sí, hay que coordinar mejor con los servicios de la Casa para evitar lo que puede parecer un favoritismo de la Princesa: hoy protagoniza su primer acto público en solitario presidiendo la entrega de premios de la Fundación Save the Children y resulta que su primera audiencia personal la concedió, la primavera pasada, también a esa ONG presidida por el periodista José Miguel Contreras, consejero delegado de La Sexta y -dicen- compañero de Zapatero en las canastas de baloncesto que juegan en Moncloa.

¡Sólo faltaría que los Peñafiel y compañía señalaran a la Princesa como sociata! Hay que andarse con pies de plomo.

                                                                             "Al Borbón, pim, pam pum".

"Yo también quemo la Corona española".

"Si el rei vol la corona, nosaltres li darem; que vingui a Girona i el coll li tallarem" (si el rey quiere la corona, nosotros se la daremos; que venga a Girona y el cuello le cortaremos).

¡Pues vaya con el trato privilegiado a la Familia Real! Esos son los eslóganes que gritaban o enseñaban en pancartas los grupitos violentos que han aprovechado una visita de Su Majestad a la capital gerundense para manifestarse contra la Monarquía.

Bueno, una cosa es manifestarse contra la Monarquía o a favor de la República y otra muy distinta quemar en la plaza pública un retrato de mis Augustos Padres cabeza abajo. A ver si nos entendemos.

Ante incidentes de ese calibre el Rey se fuma un puro, como vulgarmente se dice, pero Yo no lo veo con la misma frialdad y además no soy fumador. Eso sí, el día que se harte algunos se enterarán cómo es cuando se pone a las malas.

No sé si hay una campaña orquestada contra la Corona, en la que disparan contra diferentes miembros de la Real Familia, o que no tenemos quien nos defienda (Nosotros no debemos hacerlo). Según me hace ver la Princesa, las reacciones que han tenido ante los sucesos de Girona el Gobierno y el PP parecen más guiadas por el oportunismo político que por la responsabilidad institucional.

¡Qué le vamos a hacer! Está ese dicho de "te las han puesto como a Fernando VII", en alusión a las facilidades con las que uno se encuentra (a mi antepasado le colocaban las bolas de billar para hacer carambola fácilmente). A mí, como Heredero, no es que nadie me ayude a hacer carambolas, es que se va enrareciendo el clima hacia la Monarquía de forma que no sé cómo estará la situación cuando se produzca el hecho sucesorio.

Porque, claro, hay más cosas de las que aparecen en los telediarios. Como un video en internet contra Su Majestad elaborado con tanta torpeza como mala uva. O lo que cuenta Luis Herrero, periodista de la COPE y eurodiputado del PP en un libro que publica la editorial de Pedro J. Ramírez. O esa otra presunta web de mi Amada Esposa que pretende justificarse avisando que se trata de un "sitio no oficial".

Y para qué seguir.

 

# viernes, 14 de septiembre de 2007 18:47

Sigo colado por la Princesa, y se nota

No me agrada demasiado el apelativo de Princesa del Pueblo dedicado a Lady Diana, pero no hay más que ver las imágenes de mi esposa, la Princesa, a la llegada el otro día a la sede de la Comunidad de Madrid, para comprobar el cariño que despierta en el pueblo.

Se lo tiene ganado por méritos propios, pese a la campaña veraniega de desprestigio con las soeces caricaturas, y justo es reconcocerlo en este día de su 35 cumpleaños. Bien es cierto que, como consorte del Heredero, ha de aprender a administrar esa popularidad según mandan los usos protocolarios.

Lo digo por dos detalles en nuestra visita a la sede del gobierno madrileño para recibir la Medalla de Madrid. A la llegada nos acercamos a saludar a los allí congregados y no hubo manera de que mi Amada Esposa evitara los requerimientos de personas de toda clase y condición, pese a las señas que le hacían los de Protocolo. La presidenta Esperanza Aguirre y Yo mismo tuvimos que esperarla casi un minuto, que se hizo una eternidad.

Poco después, al entrar en el edificio ocurrió algo semejante, pues se entretuvo demasiado con las autoridades que nos esperaban en fila para saludar. Nuevamente me tocó esperar a que Ella finalizara su recorrido.

Por cierto, me pregunto qué pintaba en esa fila Mariano Rajoy, por delante de la presidenta de la Asamblea de Madrid y del Alcalde de la Villa y Corte. Eso sí me pareció un disparate protocolario, pero hice como si nada.

Por suerte aquellos excesos han pasado inadvertidos para la opinión pública, aunque se lo he señalado para que lo tenga en cuenta. Entiendo que después de tantos meses ausente de actos públicos y de la persecución de la que es objeto, la Princesa quiera decir "aquí estoy yo". Pero tendrá que dosificarlo.

Llegamos a este cumpleaños con más ganas de descanso que de jarana. La Princesa quiere una jornada familiar, es la primera vez que lo celebra con ausencia de su hermana menor, y para brillo y lucimiento ya vale nuestra apretada agenda de esta semana, que la hemos terminado presidiendo la jura de bandera de la Guardia Real y con los ecos del feo incidente de la quema de retratos en Girona. Pero de eso me ocuparé el próximo día.

A la Princesa de Asturias le han llegado avisos, a través de  sus antiguas compañeras de profesión, de que un nuevo periódico que va a salir, El Público, es muy rojeras, tiene vocación de peleón y "va a dar candela a la Monarquía".

Sólo me cabe aguantar y seguir trabajando para labrar la mejor imagen del Heredero. No sólo depende de mi, ni puedo desligarme de la proyección pública del conjunto de mi Familia. No somos muchos, pero cada cual tiene sus cosas. Por ejemplo mi Augusto Padre, que no tiene especial querencia hacia la música y eso ha estado a punto de que trascendiera una pequeña diferencia doméstica.

Decidió no ir al homenaje a Rostropovich (a quien le unió gran amistad con mi Augusta Madre) pero la víspera le convencimos de que si íbamos toda la Familia Él debería estar. Así fue, pero el cambio no se recogió en la web de Zarzuela que omitió la asistencia del Rey hasta el mismo momento del concierto.

Sólo faltaría que sobre ese tipo de asuntos metiera el dedo en el ojo el nuevo periódico del que hablaba antes. Para colmo, dicen que tiene tendencia socialista y cuenta con las bendiciones del Presidente Zapatero. Ojalá se equivoquen las amigas periodistas de la Princesa.

Como Heredero no muestro antipatías ni simpatías políticas, sólo pido un respetuoso afecto a la Monarquía, y sin excesos. No necesito cada dos por tres homenajes como el que nos ha tributado hoy la Comunidad de Madrid imponiéndonos la Medalla de Oro.

Me agrada el trato de personas como la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, a quien se nota su educación y su saber estar (es de las poquísimas autoridades femeninas que me hacen el saludo protocolario correcto, sin contorsiones ni ridiculeces).

Es una dama que cuida tanto su puesta en escena que para este acto institucional se ha vestido con el color rojo de la enseña madrileña. Menos mal que no ha lucido el modelo bandera autonómica diseñado por Ruiz de la Prada, porque la influencia de Pedro J. Ramírez hubiera resultado demasiado evidente.

 

Estoy que me salgo. Un lunes con cuatro audiencias seguidas y, por la noche, a presidir junto a la Princesa la gala de homenaje a la rusa Maya Plisetskaya en el Teatro Real, con actuación de Tamara Rojo. Y no sigo con lo que nos espera esta semana.

Después de todo lo que ha pasado últimamente no sé de dónde saco fuerzas para iniciar con tanto ímpetu este nuevo curso en el que, por lo que sé y por lo que me temo, vamos a dar mucho que hablar. Debe ser que mi Amada Esposa me contagia su ahínco y tesón.

Sólo así se explica que me empiece a resbalar -por no utilizar otra expresión más vulgar- la campaña de la revista El jueves contra nosotros a la que tanto ha contribuido, sin pretenderlo, el Fiscal del Estado.

Tanto paso del tema,  que me he enterado tres días más tarde de otra chabacanería de esa revista: han colgado en su web un juego titulado Letizia preñada 2.0. Cómo sería de soez e insultante hacia nuestra intimidad, que a las 24 horas lo retiraron.

Pero como siempre ocurre, no han faltado quienes se apresuraron a airear por internet la grosería de aquel juego. Ese papel lo ha jugado nuevamente un medio de comunicación de la derechona, en esta ocasión el periódico Libertad Digital, propiedad de Federico Jiménez Losantos, quien en ese diario y en su programa de la COPE no pierde ocasión para poner a caldo a Su Majestad.

Por mi condición de Heredero y la prudencia que ha de presidir mis actos, evito polemizar con el citado comentarista, pero me pregunto que si los procaces dibujitos de El jueves tanto le inspiran, ¿qué le sugerirán las imágenes reales, que también circulan por la Red, de su apreciado cardenal Cañizares en una ceremonia ultracatólica en La Toscana?

# miércoles, 05 de septiembre de 2007 16:03

Los especialistas en `trapos sucios´ no paran

Apenas hemos comenzado el curso tras el paréntesis palmesano, con mi anuncio de que la Princesa va a demostrar lo que vale, para que arrecie el acoso de ciertos medios de comunicación contra nuestras personas y, de paso, contra la Monarquía.

¿Que triunfamos en la fiesta principesca de Guillermo de Holanda? Pues sale Teresa Campos lanzando la especie de la separación matrimonial de los Duques de Lugo.

¿Que mi Amada Esposa se incorpora a la agenda de actos oficiales copresidiendo, con naturalidad, la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desertificación? Pues tiempo le falta a Peñafiel para descubrir un supuesto trapo sucio de la Princesa: que dispone de dos escopetas de caza.

Temblando estoy de pensar en lo que puedan inventar algunos para contrarrestar el impacto de la imagen de nuestra Infanta mayor en su primer día de colegio. Por cierto, ya se ha hecho público que este período de guardería o escuela infantil lo hará en la que existe en El Pardo para hijos de empleados de Patrimonio y de la tropa de la Guardia Real.

Así dejamos claro que no queremos que se eduque rodeada de privilegios. Ese centro reúne garantías de seguridad y discreción, a la vez de resultar cómodo y breve el trayecto entre la guardería y el Pabellón del Príncipe, nuestra residencia. Lo siento por el patinazo de los cronistas rosas de Hola! que se aventuraron a decir que la llevaríamos al colegio Sta. María del Camino.

Pero a lo que iba: el afán de algunos y algunas comentaristas en malmeter contra la Princesa tiene, según interpreta Ella misma, razones comerciales. ¡Lo que me faltaba!

Por lo visto, según le comentan a mi Amada Esposa antiguos colegas del periodismo, María Teresa Campos soltó lo de la separación de mi querida Hermana mayor y el duque de Lugo el día que estrenaba programa en Punto Radio, buscando notoriedad y audiencia.

Y lo hizo en complicidad con el dichoso Jaime Peñafiel, quien por lo visto ha subido su cotización profesional con esa imagen de látigo de Letizia, ganada con más insinuaciones que noticias y más medias verdades que certezas.

En esa manera de informar hay que entender la exclusiva de ese periodista en Tele 5 sobre la presunta afición cinegética de mi Amada Esposa, acompañada de imágenes ficticias como explica la propia cadena, y donde los únicos datos reales son los testimonios de fabricantes de escopetas de Elgoibar.

                                                                                                       

Avisaba hace días desde este blog que la opinión pública se va a enterar de quién es la Princesa, después de tanta malevolencia en los últimos meses por sus escasas apariciones públicas. Pues ya ha empezado. O, mejor, hemos empezado con el primer día de septiembre.

¿Que mi Amada Esposa no sabe estar en su sitio? Pues ahí está, espléndida y elegante, de gasa en gris perla en la fiesta de cumpleaños de Guillermo de Holanda. Si la patochada de la caricatura de El jueves ha dado la vuelta a Europa, nuestra presencia en un acto de la corte de Oranje-Nassau fue oportunísima.

La Princesa se lució con la cabeza bien alta (y Yo también) ante nuestros amigos de las principales familias reales de Europa. Aunque su discreto inglés no le permite toda la desenvoltura que quisiera, en esa reunión había príncipes hispanohablantes como Máxima Zorreguieta y nuestros primos de la rama carlista hijos de Carlos Hugo de Borbón Parma. Por suerte, ahora no hay tronos en disputa ni guerras dinásticas a la vista.

Y de la imagen de fiesta holandesa a la inauguración, hoy, de la que se llama VIII Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertización. Es un escenario plurinacional oportuno para contrarrestar ese golpe bajo de The Times a la Corona española.

La agenda ya está en marcha: el jueves presidimos la entrega de un premio periodístico, esta noche salto a Sevilla al partido España-Portugal del Eurobasket, la semana próxima recibimos la Medalla de la Comunidad de Madrid y...¿habrá sorpresa para el inminente cumpleaños de la Princesa? Ya veremos.