Apenas hemos comenzado el curso tras el paréntesis palmesano, con mi anuncio de que la Princesa va a demostrar lo que vale, para que arrecie el acoso de ciertos medios de comunicación contra nuestras personas y, de paso, contra la Monarquía.
¿Que triunfamos en la fiesta principesca de Guillermo de Holanda? Pues sale Teresa Campos lanzando la especie de la separación matrimonial de los Duques de Lugo.
¿Que mi Amada Esposa se incorpora a la agenda de actos oficiales copresidiendo, con naturalidad, la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desertificación? Pues tiempo le falta a Peñafiel para descubrir un supuesto trapo sucio de la Princesa: que dispone de dos escopetas de caza.
Temblando estoy de pensar en lo que puedan inventar algunos para contrarrestar el impacto de la imagen de nuestra Infanta mayor en su primer día de colegio. Por cierto, ya se ha hecho público que este período de guardería o escuela infantil lo hará en la que existe en El Pardo para hijos de empleados de Patrimonio y de la tropa de la Guardia Real.
Así dejamos claro que no queremos que se eduque rodeada de privilegios. Ese centro reúne garantías de seguridad y discreción, a la vez de resultar cómodo y breve el trayecto entre la guardería y el Pabellón del Príncipe, nuestra residencia. Lo siento por el patinazo de los cronistas rosas de Hola! que se aventuraron a decir que la llevaríamos al colegio Sta. María del Camino.
Pero a lo que iba: el afán de algunos y algunas comentaristas en malmeter contra la Princesa tiene, según interpreta Ella misma, razones comerciales. ¡Lo que me faltaba!
Por lo visto, según le comentan a mi Amada Esposa antiguos colegas del periodismo, María Teresa Campos soltó lo de la separación de mi querida Hermana mayor y el duque de Lugo el día que estrenaba programa en Punto Radio, buscando notoriedad y audiencia.
Y lo hizo en complicidad con el dichoso Jaime Peñafiel, quien por lo visto ha subido su cotización profesional con esa imagen de látigo de Letizia, ganada con más insinuaciones que noticias y más medias verdades que certezas.
En esa manera de informar hay que entender la exclusiva de ese periodista en Tele 5 sobre la presunta afición cinegética de mi Amada Esposa, acompañada de imágenes ficticias como explica la propia cadena, y donde los únicos datos reales son los testimonios de fabricantes de escopetas de Elgoibar.