
Estoy que
me salgo. Un lunes con cuatro audiencias seguidas y, por la noche, a
presidir junto a la Princesa la gala de homenaje a
la rusa Maya Plisetskaya en el Teatro Real, con actuación de Tamara Rojo. Y no sigo con lo que
nos espera esta semana.
Después de todo lo que ha pasado últimamente no sé de dónde saco fuerzas para iniciar con tanto ímpetu este nuevo curso en el que, por lo que sé y por lo que me temo, vamos a dar mucho que hablar. Debe ser que mi Amada Esposa me contagia su ahínco y tesón.
Sólo así se explica que me empiece a resbalar -por no utilizar otra expresión más vulgar- la campaña de la revista El jueves contra nosotros a la que tanto ha contribuido, sin pretenderlo, el Fiscal del Estado.
Tanto paso del tema, que me he enterado tres días más tarde de otra chabacanería de esa revista: han colgado en su web un juego titulado Letizia preñada 2.0. Cómo sería de soez e insultante hacia nuestra intimidad, que a las 24 horas lo retiraron.
Pero como siempre ocurre, no han faltado quienes se apresuraron a airear por internet la grosería de aquel juego. Ese papel lo ha jugado nuevamente un medio de comunicación de la derechona, en esta ocasión el periódico Libertad Digital, propiedad de Federico Jiménez Losantos, quien en ese diario y en su programa de la COPE no pierde ocasión para poner a caldo a Su Majestad.
Por mi condición de Heredero y la prudencia que ha de presidir mis actos, evito polemizar con el citado comentarista, pero me pregunto que si los procaces dibujitos de El jueves tanto le inspiran, ¿qué le sugerirán las imágenes reales, que también circulan por la Red, de su apreciado cardenal Cañizares en una ceremonia ultracatólica en La Toscana?