Con la proclama "Mi Niña es muy decente" encabezaba hace más de un año el blog donde comentaba la presentación de nuestra Primogénita a la Virgen de Atocha, patrona de Madrid y protectora de la Familia Real según la proclamó otro Felipe, el IV, de los Austria. Pues igual de decente es la Infanta bebé con la que también hemos cumplido la tradición.
Una tradición instaurada por Isabel II, mi antepasada de la que no quiero recordar sus otras costumbres, menos pías, por las que era conocida. Por cierto, tal como están de soliviantados los separatistas catalanes contra la Monarquía, no me extrañaría que desempolvaran la secular acusación de ilustres ladronas que pesó sobre aquella monarca y su madre, la Reina Gobernadora, acusadas de haber robado las Joyas de la Corona española.
Pero, hoy, bien guapas, y radiantes que han lucido ella y su Augusta Madre frente al gesto adusto de nuestro cardenal Rouco Varela.
La ola de antimonarquismo, a mi entender más que de republicanismo, que nos incordia desde hace unos meses la quieren contrarrestar desde la Casa con una programación de actos de la Real Familia de intensidad inaudita. Tanto, que en la mañana de hoy se han solapado la presentación a la Virgen con la visita de Su Majestad la Reina a los pandas del zoo madrileño.
Y no es la única coincidencia: por la tarde mi Augusta Madre y mi Amada Esposa presiden sendas entregas de premios.
¿Será bueno una agenda tan repleta o corremos el riesgo de producir empacho en la opinión pública con tantas apariciones? En mi caso, poco puedo indigestar porque los medios de comunicación se ocupan muy ligeramente de mis actividades, algo más cuando me acompaña la Princesa.
Mis cautelas para no avasallar con tanta noticia de la Familia Real no se contradicen con el propósito, que ya he anunciado, de apretar el acelerador en nuestra proyección pública como Príncipes de Asturias.
Eso sí, hay que coordinar mejor con los servicios de la Casa para evitar lo que puede parecer un favoritismo de la Princesa: hoy protagoniza su primer acto público en solitario presidiendo la entrega de premios de la Fundación Save the Children y resulta que su primera audiencia personal la concedió, la primavera pasada, también a esa ONG presidida por el periodista José Miguel Contreras, consejero delegado de La Sexta y -dicen- compañero de Zapatero en las canastas de baloncesto que juegan en Moncloa.
¡Sólo faltaría que los Peñafiel y compañía señalaran a la Princesa como sociata! Hay que andarse con pies de plomo.