Me empieza a cansar (por no decir preocupar) tanto altercado callejero contra la Monarquía y mi Familia, que no es campaña antiborbónica sino antiespañola por dirigirse contra el Jefe el Estado como máximo representante del pueblo de España.
No paro de dar vueltas al contrasentido de que cuanto más trabajamos más se nos pone el viento en contra. La semana pasada no paramos de un lado a otro con diversos actos, y ésta más de lo mismo. Pero a la vez se multiplican demostraciones injuriosas y violentas de separatistas en tierras catalanas que tanto mimo como Príncipe de Gerona.
Además crece mi temor de que gracias al fiscal jefe de la Audiencia -con tan buena intención como escaso sentido-, el juicio a los autores de la caricatura de El jueves puede convertirse en espectáculo antimonárquico. El defensor de los caricatos ha pedido una serie de pruebas a cuál más provocadora. Ejemplo: que el Ministerio de Economía certifique si el Heredero percibe algún sueldo o es titular de alguna renta por "trabajo personal".
¡Qué más quieren nuestros enemigos que carnaza servida en el escenario de la Audiencia Nacional! Sería la guinda de esta especie de barra libre para quemar fotos de Su Majestad a la que nadie pone coto.
A todo esto, como digo, trabajando sin parar y no sé con qué resultado. Tengo la impresión de que mi destino es remar contracorriente, porque en medio de tanta agitación contra la Corona aparece en la revista Elle un reportaje dedicado a la tía de mi Amada Esposa, una artista-decoradora de Oviedo con web propia.
Ya me lo advirtieron hace años en la Casa cuando recibía propuestas de reportajes: "Cuidado Alteza, que las entrevistas las carga el diablo". Mensaje que se refiere a los efectos colaterales que puede tener una publicación periodística. Pues eso ha pasado con mi tía política: no ha podido ser más inoportuna la señora, o la revista, al sacar la entrevista en esta fecha.
Algo no me termina de convencer y es que, como ocurre en este caso, se promocione un familiar de la Princesa en función de su parentesco con la Familia Real. Es asunto, incluso para Mí, delicado de trasladar a la familia política que, en general, no busca sacar provecho de los lazos familiares, pero cuando se lo sirven en bandeja...