Que la Princesa y Yo hayamos pasado una jornada de actos públicos en Vitoria y Bilbao sin graves incidentes de proetarras o separatistas quemando nuestros retratos, puede considerarse un éxito tal como están las cosas. Y eso que se siguen dando coincidencias poco felices para el revuelo mediático sobre la Corona.
Menos mal que apenas ha trascendido -se observa con lupa cada paso de la Familia Real- que a Su Majestad la Reina le sorprendió la noticia de la muerte de dos soldados en Afganistán regresando de un viaje privado a Turquía.
¿A qué viene un viaje privado a Turquía?, ¿y quién lo paga?, son preguntas que lanzan los aficionados a buscarnos las cosquillas. Bueno, pues mi Augusta Madre, interesada por el espiritualismo exótico, ha cumplido su capricho de visitar en el interior de Turquía la cuna de los derviches, una antiquísima confesión religiosa musulmana, de la rama sufí, integrada por unos monjes que practican unas danzas muy vistosas para serenar los espíritus. O eso dicen.
Aprovechando que estaba allí se ha dado una vuelta por la Capadocia, también cargada de historia y espiritualidad y, de regreso a Estambul, acudió al Gran Bazar donde compró doce pulseras contra el Mal que le costaron 115 euros.
De todo eso se ha enterado la prensa turca y lo ha contado especialmente el periódico Sabah. Decía que menos mal que no ha trascendido por aquí (incluso Yo me he enterado tarde y mal), precisamente cuando los periódicos han empezado a destacar los 8,66 millones de euros que los Presupuestos del Estado asignan a la Casa de Su Majestad para 2008.
Cuando estas cifras no se interpretan adecuadamente se da pie a tantos comentarios como llegan a este blog descalificando la Monarquía como "pandilla de parásitos", "chupones que no dan un palo al agua" y otras lindezas por el estilo.
Como nadie desde el Gobierno explica adecuadamente esa partida económica, me veo en la obligación de repetir el mismo cálculo que hice el año pasado. Es decir, si la población española es 45.116.894 habitantes (enero 2007) y la partida para el Jefe del Estado es de 8.663.002 euros, con una simple división se comprueba que la Monarquía le sale a cada español por 0,19 €.
O sea, 19 centimillos de nada y, lo más importante, que la cantidad es igual que el año pasado. Aunque esa partida ha crecido un 4,5%, al haber aumentado también los habitantes sale lo comido por lo servido.
Conclusión: suben las hipotecas, el pan, los huevos y la leche, pero la Monarquía es lo único que no ha subido para los bolsillos de los españoles.
Las cuentas no terminan ahí, pero ya vale por hoy.