Ha resultado muy bien, con ligeras variaciones sobre lo previsto, el viaje de Sus Majestades a Ceuta y Melilla, incluídas las protestas marroquíes y las sandeces de los independentistas de ERC que parece mentira estén gobernando en Cataluña y soporten parlamentariamente al Gobierno de la nación.
No quiero perder la oportunidad de dejar claro que la Princesa y Yo no hemos estado de brazos cruzados estos días. A veces lo parece por el poco caso que prestan los medios de comunicación a nuestras actividades. Y porque en la Casa siempre cuidan de que, como Príncipes, no tengamos más protagonismo que los Reyes.
Bueno, a lo que voy es a resaltar que mi esposa, la Princesa, además de acompañarme a un acto importante en Valladolid con la patronal de Castilla y León, por vez primera ha presidido la cena del Club Stela, integrado por la Fundación Síndrome de Down e importantes empresarios.
Allí mi Amada Esposa, cada vez más radiante, pronunció el primer discurso público redactado a su gusto, aunque sin salirse del protocolo. De su atenta lectura, sobre todo al comienzo y al final, se comprrueba la frescura que quiere imprimir a sus comparecencias.
Decía que nuestro trabajo muchas veces pasa desapercibido y eso lo puedo entender aunque no me agrade. Pero lo que me parece muy fuerte es la última jugada de José María Aznar respecto a la Monarquía.
Resulta que el ex presidente ha publicado un libro de reflexiones sobre los problemas actuales de España y los retos futuros, titulado Cartas a un joven español. Pues bien, en la multitud de entrevistas que está concediendo por este motivo no para de hablar de la situación política española... y ni una sola mención a la Corona.
Como no he leído el libro completo no me atrevo a asegurar que el señor Aznar ningunea a la Monarquía en sus páginas, pero sí que lo está haciendo en sus apariciones públicas, como demuestra el vídeo de una extensa entrevista que le han hecho en la TV de Jiménez Losantos.
¿Cómo puede hablar de la nación y del estado a la juventud española sin referirse a mi Augusto Padre o a Mí como Heredero? Ya me adivirtieron hace tiempo sobre los aires de grandeza del expresidente y las pretensiones de su empresa Famaztella, acrónimo de "Familia Aznar Botella". Así se llama, no es una broma.