Lo último que ha llegado a mis oídos sobre epítetos cruzados entre PSOE y PP, es que José Mª Aznar (¿está en campaña?) se ha referido a Zapatero, sin nombrarlo, como líder "blandito y light", mientras que Pepe Blanco ha tachado a Mariano Rajoy de "cenizo".
Si todo quedara ahí, pues bueno. Pero el ambiente está demasiado caldeado desde hace tiempo. Tanto, que si normalmente la Familia Real durante las campañas electorales extremamos la prudencia para no herir susceptibilidades, en los meses que se avecinan andaremos con pies de plomo.
Bajo el lema La mirada positiva el presidente Rodríguez Zapatero ha sido proclamado por su partido candidato para repetir como Jefe del Gobierno. Yo también soy candidato, pero a Jefe del Estado en un futuro ignoto pero sin rivales y sin posibilidad de promocionarme o montar una campaña donde exhiba mis excelencias y cualidades para futuro Rey.
Todo tiene sus pros y sus contras. El PSOE y el PP disponen de sus propios canales en YouTube donde cuelgan vídeos cada vez más peleones: los socialistas usan comparaciones y los populares efectismo y amenas bandas sonoras. ¿Y Yo no puedo tener también mis videos?
Hablaba el otro día con la Princesa de si sería adecuado que el Heredero se proyectara públicamente por medio de YouTube, buscando las capas jóvenes de la sociedad. La disquisición no salió de nuestras habitaciones: cualquiera plantea en la Casa abrir en YouTube un canal de la Corona española o del Príncipe, con la que está cayendo.
Aparte, claro, que empiezas a prodigarte en la Red y terminas apareciendo en encuestas.
A tenor de la aceptación que tiene la Monarquía ahora mismo saldría bien parado, pero no me atrevería a salir en público si mi popularidad estuviera como la de los líderes políticos en el último sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas.
A un 59,3% de los españoles Zapatero les inspira poca o ninguna confianza. Y ese porcentaje se dispara al 75,8% en el caso de Mariano Rajoy. No sé qué es peor: que te hagan una caricatura guarra en El jueves o que te incluyan en un sondeo del CIS
Desde el punto de vista institucional me resulta más preocupante que a la pregunta de esa encuesta sobre qué partido le inspira más confianza o de cuál se siente más cercano, el 44,5% de los ciudadanos diga "ninguno".
Sin comentarios. Sobre todo por mi parte.