
"¡Cómo están cambiando las cosas!, ha dicho Su Majestad. Ahora salen encuestas sobre Reyes y Príncipes tratándonos como a políticos o futbolistas".
Esas han sido sus palabras al enseñarle la encuesta que ha hecho Terra sobre la Familia Real y que ese portal ha tenido la gentileza de mostrármela antes de su publicación. Pienso lo mismo que mi Augusto Padre, pero voy más allá y me entra cierto vértigo al pensar que lo que nos espera en el futuro a la Princesa y a Mí es un permanente juicio popular sobre nuestra conducta.
Eso no me lo enseñaron en mi larga preparación para Heredero, pero qué le vamos a hacer. Ya no me queda derecho ni a asustarme, además dispongo de la compañía, apoyo y cariño de mi Amada Esposa que tanta seguridad me está aportando.
Reconozco que esa encuesta, tanto por la variedad de preguntas como por la intención que se adivina en algunas de ellas, arroja resultados que estimulan cierta morbosidad sobre la Familia Real. Pero a la vez reconozco que, en líneas generales, la Corona sale muy bien parada.
Me he fijado en las respuestas del sector más joven de la muestra por ser indicativo de lo que me espera. Se nota que la Monarquía es menos popular en los menores de 35 años, siempre en porcentajes mínimos, los mismos que consideran que a España no le ha beneficiado el incidente del ¿Por qué no te callas? aunque, paradójicamente, la inmensa mayoría de ese sector estima que el Rey acertó en su respuesta a Hugo Chávez.
Tomo nota, no sin cierta sorpresa, que sean los más jóvenes los que en mayor proporción estiman justas las multas a los autores de la caricatura de El jueves, y que se sumen a la opinión ampliamente mayoritaria que encuentra en los Borbón reinantes en España cualidades superiores a los Windsor del Reino Unido.
He de confesar, con honestidad y sin rubor, que mayor ha sido mi asombro (y muy gratificante) al comprobar lo bien parada que sale en esta encuesta la figura del Heredero.
No me inquieta que un 71% de la población conteste con un No rotundo a una posible abdicación, pues dicha negativa no equivale a desconfianza hacia Mi Persona. La prueba es que a continuación -y ese es el mejor regalo navideño que podía recibir- el 66,2% de los españoles considera que cuando me toque reinar gozaré de igual prestigio que mi Augusto Padre.
Si a ese dato se añade que mi Amada Esposa, en su papel de Princesa, es considerada discreta por el 55% de los encuestados y perfecta por el 27%, la satisfacción es aún mayor, pues significa que ha superado con creces la prueba de sus primeros años como Princesa y como esposa del Heredero.