Visto lo visto en los programas televisivos dedicados al 70 cumpleaños de Su Majestad, me espero cualquier cosa de los que emitan por mi próximo 40 aniversario. Si respecto a mi Augusto Padre se abre la veda en asuntos familiares y privados, ¿qué les impedirá entrar a saco en la vida del Heredero?
Tenía noticia de que el especial de TVE se había preparado con especial cuidado, y el resultado ha sido una larga crónica sobre la política española de los últimos cincuenta años, más que una completa biografía del Rey.
El retrato ha sido positivo, faltaría más, evitando asuntos espinosos y reiterando su estupenda relación con mi Augusto Abuelo, algo sobre lo que habría mucho que matizar. También el reportaje insiste en que "los Reyes siempre quisieron que el Príncipe se casara por amor", lo cual no es del todo falso pero... vamos a dejarlo así.
Ya digo que el documental de TVE, dirigido por el veterano Erquicia tan cercano a Nosotros y con guionistas de categoría, me ha defraudado porque trata de asuntos como el cambio climático o el Tratado de Lisboa que nada tienen que ver con la personalidad del Rey.
¿Es bueno soslayar los rasgos más personales? Lo dudo, porque eso les ha hecho ignorar el papel de la Reina como esposa, como madre e institucional. Ya se sabe que yo tiro más para mi Augusta Madre pero no exagero al señalar esa ausencia, como si hubiera sido un cero a la izquierda tras su noviazgo y matrimonio con el entonces Príncipe de España.
No me inquieta recibir un trato semejante de Televisión Española por mi llegada a la cuarentena el próximo día 30, sino lo que harán las cadenas privadas. Aunque aparentemente respetuosas, tanto Antena 3 la semana pasada como Tele 5 en dos programas de Teresa Campos, no han perdido la ocasión de meter entre col y col, lechuga.
El tratamiento más sensacionalista, más "garbancero" como dicen en la Casa, ha estado a cargo de la señora Campos, confundiendo fechas, recreándose en los recelos entre mis Augustos Padre y Abuelo y con errores de bulto en la interpretación de imágenes.
Ambas cadenas privadas no se han cortado un pelo en hurgar (ligeramente) en la vida sentimental de Su Majestad, con declaraciones de su primera novia Gabriela de Saboya, en apuntar sin disparar sobre su situación económica y en desenterrar el suceso más doloroso de su vida: la muerte de su hermano menor, Don Alfonsito, de un disparo en la cabeza cuando ambos manipulaban una pistola.
Y si la TV estatal ha buscado 70 personalidades españolas y mundiales para mandar una felicitación al Rey, Antena 3 y Tele 5 se han asesorado con personajes de limitada solvencia como los consabidos Peñafiel, Ansón y el tío Leandro de Borbón, sin faltar cronistas del corazón (Pilar Eyre) o del golpismo (Jesús Palacios).
Lo dicho: ¿será mejor que se olviden de mi cumpleaños?