
Aprecio en mi esposa, la Princesa, que
no me traslade todas sus inquietudes y
angustias sobre todo cuando no son consecuencia de
su posición institucional. Si el otro día comentaba el
acoso periodístico que no se limita a Ella sino que se extiende a toda su familia, hoy esa reflexión sigue de actualidad por las reacciones ante la
hospitalización de su abuelo materno.
Yo sé que mi Amada Esposa capta perfectamente, y lleva cuenta, del tono con el que la prensa del corazón se refiere a sus parientes más directos. Así, en el caso de su abuelo casi todas las reseñas lo identifican como taxista jubilado, pero unos como mera descripción y otros con ánimo peyorativo.
Esos últimos satisfacen los bajos instintos no sólo de círculos de la alta sociedad, sino de personas de origen igual de plebeyo pero tan corroídas por la envidia que descalifican a la Princesa por ser del pueblo, desde posiciones presuntamente progresistas.
Sobre el estado de salud de su abuelo, un honorable jubilado de 90 años de comportamiento discreto (apenas se le conocen declaraciones) nada voy a comentar. Ni siquiera la Casa del Rey ha facilitado dato alguno sobre su hospitalización, cosa que algunos cotillas no han entendido pero está muy clara:
La Familia Real es la que es, la Familia del Rey la componen quienes la componen e igual ocurre con la Casa Real o dinastía, y a ninguna de ellas pertenecen familiares directos de la Princesa de Asturias.
Es una distinción que a la revista Hola! le lleva a informar sobre los parientes más cercanos de la Princesa en su sección de Famosos y no en la de Realeza. Así también se sienten con más soltura o desinhibición para escribir.
En otros casos, como le ha ocurrido a Jaime Peñafiel, el afán crítico hacia mi Amada Esposa que sustenta sus comentarios le ha llevado a asegurar sin mala intención pero con resultado de pésimo gusto, que ser abuelo de la futura Reina "es como de infarto, que al final le ha pasado factura".
A veces es mejor que no se acuerden de ti, ni siquiera para elogiarte. Mucho menos para compadecerte.