
¡Ay!, cuántos
quebraderos de cabeza da la familia, aunque sea prudente como la de mi Amada Esposa, y precisamente por su aversión a
la fama y a la popularidad.
¿Quién habrá aconsejado tan mal a la hermana de la Princesa en la fórmula para evitar el acoso de la prensa del corazón?
Esa fue la pregunta que me hice, y que le hice a la Princesa, cuando me contó que su hermana había presentado en un Juzgado una demanda de medidas cautelares para que los medios de comunicación se abstengan de captar, publicar, distribuir, difundir, emitir o reproducir por medio alguno imágenes o instantáneas suyas, de su novio y de la recién nadida hija de ambos.
El afán de mi estimada cuñada por vivir alejada de los focos es comprensible y loable y dice mucho en su favor. Pero el paso que ha dado para ese objetivo no me parece feliz, aparte de recordar iniciativas semejantes de algunas estrellas más o menos excéntricas del cine y de la música.
Que haya hecho esa petición al juez, divulgada por los interesados, va a excitar mucho más a los reporteros que viven de captar exclusivas difíciles y a quienes viven de cotillear en procaces tertulias sobre aquellas imágenes y sus vicisitudes.
Pero lo peor es la disparatada pretensión del abogado de la hermana de la Princesa que pide al juez que adopte las medidas cautelares sin oír previamente a los afectados. La magistrada no le ha hecho caso y quiere escuchar a todos. ¡Y son más de cincuenta empresas periodísticas!
Si finalmente se celebra dicha audiencia a las partes, fijada para el 12 de mayo, puede convertirse en un espectáculo de reproches, acusaciones e insinuaciones de todo tipo contra familiares de la Princesa e, indirectamente, contra Ella misma.
Si mi cuñada echa marcha atrás a la vista del jardín judicial donde se ha metido, se quintuplicará el acoso que ahora quiere evitar.
Me temo que ha buscado un remedio peor que la enfermedad y que se ha metido en un callejón de difícil salida, en la boca del lobo. Pero, claro, aquí me veo entre la espada y la pared.
¡Ay con los parientes, los de sangre y los políticos!