
Antes de salir para Palma donde
-¡por fin!- este finde voy a participar en una regata,
me avisa la Princesa, de la nueva tormenta que se ha gestado en el mundo de la
prensa, con un cruce de palabras de muy grueso calibre.
Al parecer, la gota que ha colmado el vaso han sido ciertos comentarios en periódicos y emisoras conservadoras sobre la mayoría femenina en el gabinete de Zapatero. Pero el vaso ya estaba cerca del desbordamiento desde hace meses.
Todo se ha desencadenado por algo poco habitual, según mi Amada Esposa tan conocedora del medio periodístico: que el director de una radio, la cadena SER, ha publicado en la web de la emisora un artículo en unos términos francamente ofensivos.
Los destinatarios, que rápidamente se han dado por aludidos, son Pedro J. Ramírez, Federico Jiménez Losantos, Antonio Burgos, Luis María Anson y Cristina López Schlichting. O sea, de El Mundo, la COPE y el Abc.
Nada más empezar, el autor del texto, Daniel Anido (en la foto superior), se despacha llamando "pajilleros, reprimidos, grasientos, puteros, siniestros, cobardes y
acomplejados" a quienes identifica como "ilustres burgos, ansones, losantos, pejotas, usias y alguna que otra schlichting" que segregan "ese líquido viscoso y corrompido por la comisura de sus parpados".
Y tras otras alusiones físico-morales a cual más ultrajante, el director de la SER concluye con una alusión a la altura de las que rebate, es decir, recurriendo al poderío de la entrepierna:
"Se plantan delante de sus víctimas y abren con rapidez sus gabardinas, dejando ver su desnudez intelectual (...) Si les plantamos cara, mirando fijamente sus despojos orgánicos, señalando con el dedo su minusvalía (...) salen corriendo a esconder sus complejos y sus colgajos... en el fango."
El director de la cadena radiofónica ya ha recibido respuesta de Jiménez Losantos y me sospecho que no será la única.
A la aguda exposición que me hace la Princesa sobre este asunto no se le escapa que lo del artículo de Anido coincide con otro rifirrafe. El montado por un periodista de Abc contra otro de El País a cuenta de la última negociación con ETA, que ha dado lugar a una intervención de los compañeros de este último con réplica y contrarréplica en las página de Abc.
Algunos diréis ¿por qué le da tanta importancia el Heredero a estas polémica? Muy sencillo, porque hace algo más de diez años hubo otra disputa periodística muy enconada, con los mismos actores y otros más.
Parecía una guerra mediática hasta que un gran amigo de Su Majestad, José Luis de Vilallonga (q.e.p.d.) descubrió que detrás de aquello había una conjura republicana que pasaba por desacreditar al Rey para que abdicara en Mí. Y Yo, presuntamemte incapaz de mantener la Monarquía, daría paso a una República al gusto de los conjurados, todos ellos enemigos del PSOE y de la editora de El País.
No sé si aquello era cierto o no. Años después el propio Anson, haciendo doblete de incendiario y bombero, dio su versión de lo que había detrás de aquella conjura.