El patinazo de Su Majestad con sus palabras sobre el presidente Zapatero habría abierto una áspera polémica en torno a la Monarquía, de no ser por la crítica situación que atraviesa la oposición política, ocupada en sus asuntos internos.
Todo lo ha provocado, aparentemente, unas frases elogiosas de mi Augusto Padre sobre Rodríguez Zapatero, recogidas por una reportera de El Mundo y publicadas en ese diario dentro de un reportaje hecho a mayor gloria del presidente del Gobierno.
El problema no es la opinión personal del Rey sobre el Jefe del Gobierno, sino que la manifieste públicamente o, al menos, a una periodista audaz y hábil. Como Jefe del Estado, el monarca no debe mostrar preferencias, simpatías, desafectos o críticas hacia ningún partido o personaje político que actúe en la legalidad.
Eso mi Augusto Padre lo sabe mejor que nadie, la prueba es que lo he aprendido de Él, pero...
Dice el ministro Pérez Rubalcaba que al Rey le sorprendió la reportera con la guardia baja; se ha transmitido desde la Casa que fue un comentario informal, no una declaración formal. Ambas explicaciones son ciertas, pero no borran el efecto que han tenido esas palabras en quienes no juzgan al presidente Zapatero con la benevolencia de Su Majestad. Y no sólo los dirigentes del PP que van diciendo que ha vulnerado "el principio de neutralidad de la Corona".
Jiménez Losantos, como era de esperar, no ha perdido ocasión para sus comentarios radiofónicos cargados de mofa y befa, del estilo de que en la Casa "hay instalada una logia republicana implacable, porque es imposible servir peor a la institución monárquica y a la persona del Rey de lo que lo están haciendo los chikilicuatres de la Zarzuela". Llegando a decir que "si hace ese discurso en Nochebuena queman la Zarzuela".
O un cierto pitorreo que se adivina en otras opiniones referidas a la afirmación del Rey de que Zapatero no divaga y es un hombre íntegro. Aunque las críticas más implacables han estado a cargo de colaboradores del citado Federico en su periódico digital, tachando al Rey de "tomar partido" o incluso afirmando que "Juan Carlos I está a las órdenes de Zapatero".
Si me comparara con mi Augusto Padre, en una de las pocas cosas que saldría mejor parado sería en la imposibilidad de incurrir en meteduras de pata como ésta. Siempre tengo muy presente que en boca cerrada no entran moscas y que por la boca muere el pez, lo cual me hace ser menos campechano que Su Majestad, pero me salvo de que me cojan en renuncios.
Como el Rey no se equivoca tampoco está obligado a rectificar, pero Yo prefiero no usar ese privilegio.
A PROPÓSITO: desde el foro de este blog se está organizando una manifestación contra la TV basura para el 15 de junio. Como Heredero, y por lo que he escrito más arriba, me obliga la neutralidad incluso ante iniciativas sociales como ésta.