
Cualquiera habrá observado que los reportajes que estos días publica la prensa sobre el cuarto aniversario de nuestra boda, este jueves 22, están dedicados casi exclusivamente a glosar o analizar la figura de la Princesa.
Que todo el protagonismo sea para Ella me parece tan justo y necesario que ahora puedo confesar que en la Casa no han sido ajenos a ese enfoque periodístico. Lo que hemos buscado es aprovechar el recordatorio de nuestro enlace para colocar las cosas en su sitio.
O, mejor dicho, para situar a la Princesa en el lugar que merece, porque el papel que con tanto acierto como brillo desempeña no se merece el goteo de insidias y descalificaciones hacia su persona en los medios y en foros de internet como el de este blog.
La respuesta de la prensa ha resultado grata, particularmente la de El País en su cuidado reportaje del domingo pasado y en el blog de Juan Cruz, una de las plumas más brillantes de ese periódico según me cuentan, titulado Pues yo estoy con Telma Ortiz.
Este asunto de la hermana de la Princesa -que persiste en su difícil reclamación judicial- ha servido para que los amigos de la difamación intenten enturbiar el clima en torno a nuestro matrimonio, porque está claro que un sector reducido pero influyente de la sociedad nunca me perdonará que eligiera una plebeya como esposa, ni a Ella la osadía de entrar en mi corazón y, por tanto, en la Corona.
Contra eso tenemos que luchar acertando en nuestras apariciones públicas y nuestros gestos. Ayer, por ejemplo, coincidiendo con la reunión del presidente Zapatero y el lehendakari Ibarretxe, presidimos un acto de una fundación en Bilbao. Y hoy dedicamos la jornada a dos actos en la Costa Brava.
En esas actividades la Princesa cada vez se siente más cómoda y sin necesidad de elogios acaramelados como los que describe Poncho Rentería, un peluquero/cronista del diario colombiano El Tiempo, relatando una visita a Bogotá de una dama española llamada Maité Alonso de Valdelomar:
"La señora Maité es altísima, de rica risa y gratamente parlanchina. En minutos se robó la atención de la peluquería. Ella, como huésped de 'Muñeca' Marulanda, Florencia Borrero y 'Pum Pum' Espinosa, ha venido a Colombia 25 veces."
Y recoge Poncho el jucio de esa señora sobre la Princesa en estos términos: "Letizia resultó grandiosa, hace feliz al príncipe y, sin ser de sangre azul, lo hace mejor que cualquier princesa de verdad". Bienvenida a Bogotá, Maité Valdelomar, que es bella y deliciosa, como las princesas que muestran las películas".
Claro, que entre esos elogios o las palabras que Belén Esteban ha dedicado a mi Amada Esposa en televisión -"Pues me parece cojonuda... y perdona le expresión. El Príncipe Felipe se ha casado con ella por amor y eso es lo que más vale"-, no sé a qué carta quedarme.