
Me llegan informaciones de que está apunto de salir la sentencia del juicio del
alcalde Ruiz Gallardón contra el radiofonista
Jiménez Losantos. No lo sé por canales informativos privilegiados que tenga la Casa, no, sino porque así le ha llegado a la
Princesa por vía extraoficial.
Por Mi posición no me voy a referir en este blog al sentido de la sentencia, tal como me ha llegado. Intuyo que no debe ser casualidad que el conocimiento público del fallo judicial haya esperado a la reunión de la ejecutiva de la Conferencia Episcopal convocada para el miércoles.
No creo que el director del programa matutino de la COPE vaya a ser arrojado a los infiernos por la jerarquía eclesiástica, aunque un escritor reputado de católico como Juan Manuel de Prada lo ha calificado de "liberal ateo" y a su compañero en las ondas César Vidal, de "hereje y sionista".
¡Dios mío, qué revuelta anda la Iglesia española! Parecía que la emisora de los obispos era el frente desde donde Federico Jiménez Losantos mantenía sus guerras políticas, la más virulenta contra el alcalde de Madrid, pero resulta que en torno a ese comentarista se ha desatado, no sé si una guerra de religión, pero sí unas hostilidades desconocidas en el ámbito eclesiástico.
Sobre tan feo asunto que tanto nos turba, y donde sin venir a cuento Losantos lanza puyas a Su Majestad -la última, insinuando favores regios en las sentencias del Constitucional y del Supremo sobre los Albertos-, tenía previsto ocuparse una Conferencia Episcopal con posiciones encontradas.
En mi Familia y en la Casa no estamos especialmente agradecidos al director de La mañana de la COPE, pero veo inquieto a qué extremos ha llegado el debate eclesiástico sobre dicha emisora y sus figuras más destacadas.
"La deriva de la Cope dificulta y perjudica la labor de la Iglesia", denunció hace unos días el cardenal arzobispo de Barcelona en La Vanguardia. Losantos le respondió desde su micrófono en plan burlesco: "El cardenal arzobispo de Barcelona querría echarme de la Cope para que me vaya a Radio Estel y a ver si así consiguen dejar de perder dinero, con la falta que hace para otras cosas. Pues bien, el rumor es absolutamente falso".
La polémica se ha calentado con las declaraciones del citado Juan Manuel de Prada nada menos que al periódico del Vaticano, L'Oservatore Romano, advirtiendo que algunos católicos españoles han sustituído la fe cristiana por la ideología liberal.Y concreta que las principales voces de la Cope "son anticatólicas o incluso ateas", tachándolas de fariseísmo.
Esto ocurre en plena campaña de la Renta con la Iglesia animando a marcar la X a más de los seis millones de contribuyentes que lo vienen haciendo.
Pues bien, tras las palabras de Prada en el órgano oficial de la Santa Sede, ha saltado a la palestra Pío Moa, escritor y colaborador de Jiménez Losantos, acusando al arzobispo de Barcelona de odiar la libertad de expresión y de sumarse a la campaña contra Losantos "orquestada por los colaboradores del terrorismo".
¿Es esto una guerra de religión? Yo nunca había visto nada parecido.