
Le
cuentan a mi esposa, la Princesa, sus viejas amistades de la prensa que bajan las
aguas muy revueltas en la emisora católica COPE,
y en cierta medida en la Conferencia Episcopal, a cuenta del polémico
Jiménez Losantos.
Coincide con los datos que se barajan en la Casa sobre el mismo asunto.
Su sentencia condenatoria, con multa de 36.000 euros, por infamar al alcalde Ruiz Gallardón no ha cicatrizado, sino al contrario, las heridas abiertas en el episcopado español por las diatribas y anatemas que cada mañana lanza ese comentarista desde su programa.
Ingenio y habilidad no le faltan, pero son tan extremas sus posiciones y tan hirientes sus opiniones, que en la última reunión de la Permanente de la Conferencia Episcopal se trató su caso y ni un solo purpurado intervino en su defensa. Su máximo valedor, el cardenal Rouco Varela, mantuvo extraño silencio.
Llega a mis oídos que el Federico más famoso de España puede tener sus días o mejor, sus semanas, contadas en la cadena de los obispos. Pero la Iglesia no se precipita en sus decisiones y antes de adoptar una decisión de puño de hierro en guante de seda pedirá cuentas al máximo responsable de la cadena de los obispos, el consejero delegado Alfonso Coronel de Palma.
Eso ocurrirá el próximo día 27 pero, casualidades de la vida, para el día siguiente está convocada en Madrid una manifestación en apoyo de Jiménez Losantos.
El conflicto por tan influyente comunicador ha llegado hasta el Vaticano, donde el embajador español trasladó sus quejas por los "ataques muy directos al Rey" en el programa de Federico. De hecho, hace una semana el número 2 de la Santa Sede, es decir, el número 2 del representante de Cristo en la Tiera, cardenal Tarsicio Bertone, reunió a tres cardenales españoles para dilucidar sobre las posiciones de la COPE, y lo hizo con urgencia, aprovechando una ceremonia religiosa en la Basílica de Santa María la Mayor. Y tampoco es casual que días antes mantuviera un encuentro secreto con el presidente Zapatero.
Pues ni por esas se arredra el director del programa La Mañana. Sus amigos y colaboradores de la Plataforma Ciudadana Peones Negros son los que han convocado el acto callejero de solidaridad con FJL. Pero no sólo, también han abierto una suscripción popular para ayudarle a abonar la sanción judicial a la que ha sido condenado.
He preguntado quiénes son esos Peones Negros, pero nadie me da respuesta cierta. Que si se trata de un grupito montado por Luis del Pino, un colaborador de Jiménez Losantos, que si son la expresión callejera y agitadora de los que mantienen la teoría de la conspiración del 11-M, que si es un germen neofascista... No sé, he mirado en su web quiénes dicen que son los Peones Negros y tampoco me aclaro.
¿Saldrán a la calle los seguidores u oyentes de Federico?, ¿lo quitarán de la COPE antes de que eso ocurra?, ¿habrá dado instrucciones el Vaticano para solucionar el conflicto sin escándalos?