Al día siguiente de publicar el anterior post sobre el cuadro de Ricardo, me entero -¡ironías de la vida!- de que El jueves quiere hacer ruido recordando el aniversario de su secuestro judicial por aquella caricatura obscena en su portada.
Como la desafortunada decisión del secuestro le dio fama mundial y multiplicó sus lectores e ingresos, ahora vuelve con una segunda versión de aquel dibujito. Lo ofrecen en poster, representando la misma escena pero vestidos a bordo de un velero.
Ante ese recurso comercial de la revista satírica, sólo tengo que decir: A Mí, plim. Que vendan muchos ejemplares mientras Yo me fumo un puro sabiendo que nuestro retrato oficial tiene más importancia y proyección futura que esa caricatura.