
La Corona debe mostrar respeto y sintonía ante el Gobierno de la nación, cualquiera que sea su color político. Ni identificaciones entusiásticas, ni reproches explícitos.. En general, prefiero que el gobierno de turno acierte y no que fracase, por eso
me inquieta lo que observo en estos días.
No entro en juzgar la acción del Ejecutivo ante la crisis económica o sus iniciativas en materia de políticas sociales, pero da la impresión de que ha entrado en una etapa de infortunio.
Si la sociedad española no ve que sus gobernantes tengan recursos para paliar la crisis que se nos ha venido encima, en otro capítulo muy sensible como la Justicia, la percepción popular es altamente negativa.
Entiendo las reticencias y las descalificaciones hacia el apaño del Gobierno socilista y el Partido Popular para designar vocales del Consejo del Poder Judicial. Si a eso se añade el escándalo social por la leve sanción impuesta al magistrado que no encarceló al asesino de la niña onubense, el descontento puede terminar en irritación.
Todo eso no me agrada en la medida que altere demasiado a la opinión pública.
En esa situación, quienes encarnamos la Monarquía debemos ser en extremo prudentes. Por eso, ante el cumpleaños de la Princesa, 15 de septiembre, no nos planteamos fastos de ninguna clase.
No está bonito que diga cuántos años cumple, aunque Ella no es amiga de ocultar su edad, siendo público que nació en 1972. Le faltan, pues, cuatro años para llegar a los 40 que Yo luzco. Se encuentra, así, en un momento dulce y en condiciones de repetir la maternidad, aunque las cesáreas de los dos embarazos aconsejan extremo cuidado.
Aunque mi Amada Esposa haya sido protagonista por el debatido retoque quirúrgico en su nariz, con ocasión de su aniversario se puede afirmar que va ocupando una posición destacada ante la opinión pública por méritos propios.
Ahí está la prestigiosa publicación Vanity Fair que la seleccionó como candidata a mujer vestida del mundo, una pugna donde los lectores de la revista estadounidense la han mantenido en segunda posición por votación popular.
Pero no está el horno político para celebraciones llamativas de cumpleaños, con la particularidad de que este año coincide con la inauguración del cuso escolar y el primer día de clase de nuestra Hija, la Infanta, en el colegio de Santa María de los Rosales. Espero, como recordé el otro día, que no vuelvan las críticas escuchadas en la COPE cuando anunciamos la elección de ese centro.