Quizás no sea Yo el más indicado para señalarlo pero lo hago porque ni pincho ni corto en el asunto y porque, como Heredero, he de apuntar nuevos usos y nuevo estilo de cara al futuro. Me refiero a la torpeza y a la inoportunidad con la que se están tratando asuntos económicos de la Familia Real.
En primer lugar, ¿quién ha filtrado el dato del sueldo que va a cobrar mi Hermana mayor en la Fundación Mapfre? La revista Hola! ha lanzado la muy respetable cifra de 200.000 euros anuales y todo el mundo la ha dado por buena.
En segundo lugar, ¿cómo se ha permitido la sospechosa coincidencia de que la incorporación de la Duquesa de Lugo a su nuevo puesto en esa aseguradora y la divulgación de sus emolumentos coincidan con la gala del 75 aniversario de la compañía presidida por Sus Majestades, con la imagen del Rey felicitando efusivamente a quien ha empleado a su Hija?
Me consta que en los servicios de la Casa afinan todo lo que pueden en controlar los fondos y las formas de la proyección pública de la Corona, pero hay veces que no lo parece. O que se enfrentan a imponderables...
Que mi Querida Hermana sea agraciada con 200.000 euros al año como directora de proyectos sociales y culturales de la fundación de una compañía de seguros, es de un gran alivio para ella y su sostenimiento familiar, aunque esos ingresos están al alcancen de muy pocos altos ejecutivos de grandes firmas.Y no es el caso.
Tratándose Mapfre de una entidad privada a nadie tiene que dar cuenta de sus contrataciones, pero cuando la otra parte contratante es una Infanta de España todo adquiere otra dimensión. Sobre todo cuando, feas coincidencias aparte, eso tiene lugar en medio de la mayor crisis económica y financiera de la historia reciente.
Me parece llegada la hora de dar otro tratamiento al régimen económico de nuestra Familia, con naturalidad, seriedad y transparencia. Y terminar de una vez con tanta especulación, tanta sospecha infundada y tanta desinformación como lo recientemente publicado en el sentido de no cobramos sueldo pero nos pagan por asistir a actos oficiales.
Buena ocasión sería el próximo debate parlamentario de los Presupuestos del Estado para aclarar todo esto, precisamente ahora que estamos amenazados de recortes y austeridad...