¿Por qué al periódico de Pedro J. Ramírez le ha faltado tiempo para destacar de los Presupuestos Generales del Estado presentados ayer que ante 2009 se congela el sueldo del presidente del Gobierno pero crece un 2,7% la partida destinada a la Casa de S. M. El Rey?
Está claro que lo concerniente a los recursos económicos que maneja la Corona despierta gran curiosidad más o menos malsana.
No me parece adecuado comparar los 91.982,40 euros que percibirá en 2009 el señor Rodríguez Zapatero con los 8.896.920 euros para Su Majestad, pues como reza el documento oficial de los Presupuestos dicha cantidad se aplica "A S.M. el Rey. Para el sostenimiento de su Familia y Casa". Es decir, que no es sólo para el disfrute personal de mi Augusto Padre.
Y no sólo eso. Como siempre, aquella partida presupuestaria figura bajo el epígrafe "A familias e instituciones sin fines de lucro". Así figura en el Tomo I del Proyecto de Ley de Presupuestos del Estado. Para que luego critiquen el lujo y derroche de la Familia Real...
En segundo término, si los miembros del Gobierno congelan sus sueldos en razón de la crisis, en el caso de la Corona no se puede obviar el incremento de nuestras actividades como Príncipes de Asturias, aparte de que la Familia crece y es conveniente estirar los 8,66 millones de este año.
A la maliciosa comparación de ingresos se puede responder con el cálculo que me hago cada año. Dividiendo los casi 8,90 millones de euros asignados al Rey entre los 46.063.511 españoles censados, la Monarquía española sale por la módica cantidad de 19 céntimos per cápita.
Es el mismo coste por habitante de los últimos años, que subiría a 22 céntimos de nada si restamos de la población los 5,22 millones de extranjeros. ¿Con esas magnitudes, somos o no somos una Familia sin ánimo de lucro?
No quiero presumir de lo barata que sale la Corona a los españoles, porque siempre habrá quien descubra en los Presupuestos figuran discretamente otras cantidades para la Casa del Rey, como los 6,5 millones de euros que pone el Ministerio de Administraciones Públicas para nóminas de funcionarios, los casi 90 millones del Ministerio de Presidencia para gastos de personal y protocolarios del Patrimonio Nacional, al que pertenecen tanto la Zarzuela como mi Pabellón, el presupuesto de Exteriores para viajes de Estado, el sostenimiento de la Guardia Real por Defensa, etcétera.
Entonces, ¿cómo distribuye Su Majestad esos 8,89 millones que le corresponden directamente? Desde mi posición de Heredero me gustaría que en el futuro no me plantearan esa pregunta porque ya estuviera formalmente contestada.