
No es adecuado que
Yo me pronuncie públicamente en torno al guirigay público por el posado fotográfico de la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, aunque mi
Amada Esposa me ha hecho unas consideraciones muy acertadas al respecto.
Pero veo que el asunto sigue trayendo cola y a las reacciones se ha sumado la ministra de Igualdad. Doña Bibiana Aído, como le corresponde y le honra, ha salido en defensa de la diputada Soraya Sáenz en cuanto a mujer y en su derecho a fotografiarse en actitud coqueta o sugerente.
Hasta ahí, todo bien y dentro de lo previsible. Pero me ha llamado tremendamente la atención una consideración que ha hecho la titular de Igualdad cuando apoya a la portavoz del PP en su blog personal Amanece en Cádiz.
Ha sido la Princesa quien se ha dado cuenta y me ha pasado una impresión del blog donde Bibiana Aído relaciona lo que denomina machismo paternal con la norma y costumbre de que el apellido paterno preceda al materno. La ministra dice concretamente:
"Persiste ese machismo paternal que nos despoja hasta de nuestros apellidos. Desde pequeños detalles sexistas hasta grandes injusticias sociales, ataques furibundos o sonrisas condescendientes ante la presencia de mujeres en determinados espacios conforman ese catálogo de comportamientos rancios que permanece vigente en nuestra sociedad".
Rápidamente lo he comentado en la Casa para que a través de los canales habituales de Comunicación con el Gobierno se compruebe si es que la ministra de Igualdad tienen en mente alguna modificación en el Derecho Civil para que, a la hora de registrar a un recién nacido, ya no sea colocando el apellido del padre seguido de el de la madre.
Si es que las políticas igualitarias y de visibilidad femenina van a desembocar en una medida de tantísima trascendencia, me abstengo de opinar sobre ello. Pero se me plantean dos cuestiones:
Una, ¿qué pasaría con mi próximo hijo: no se llamaría como sus hermanas? Y si la medida tuviera carácter retroactivo, ¿reinaría en España una Leonor Ortiz en detrimento de la histórica dinastía Borbón?
Dos, si Bibiana Aído comparte el entusiasmo de su Gobierno y su partido con los Estados Unidos que han llevado a Obama a la Casa Blanca, ¿qué le parecerá que en aquella sociedad el apellido de la mujer desaparezca en sus hijos, incluso que la casada lo pierda por el del marido?