Imagino que no pasará de mera especulación o divertimento lo que ha insinuado el periódico El Mundo en su página editorial, a propósito de la necesidad de buena imagen que tiene el presidente del Gobierno. Y se me hace cuesta arriba creer que la estrategia de promoción del jefe del Ejecutivo incluya promocionar públicamente a su esposa, a costa de la Princesa.
Dice el diario de Pedro J. Ramírez que, ante la visita de estado que realizarán a Madrid el mes próximo el presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy, acompañado de su señora, en La Moncloa se plantean aprovechar el tirón mediático de la orginal Carla Bruni en beneficio de Zapatero.
¿Y cómo? Pues con algo que suena a mera ocurrencia sin fundamento porque de ser cierto resultaría una ridiculez, aparte de una irregularidad protocolaria. Dice concretamente El Mundo que "tantas ganas hay de sacarle rédito a esa visita que en los pasillos de La Moncloa ya se sugiere con buen humor la oportunidad de planear una rueda de prensa conjunta de Sonsoles Espinosa y Carla Bruni, que a buen seguro sería todo un bombazo".
Más que un bombazo un petardazo, diría Yo. La estancia en nuestro país del presidente galo y esposa será en un viaje de estado, el señor Sarkozy es Jefe del Estado de Francia y el equivalente en España es Su Majestad el Rey. Por lo tanto, Carla Bruni, como esposa del Jefe del Estado galo, se sitúa protocolariamente al nivel de mi madre, la Reina.
O, si acaso, Mme. Bruni Sarkozy tendría que medirse con la Princesa. De hecho, ya circulan comentarios en alguna prensa sobre cómo se resolverá la inevitable comparación entre mi Amada Esposa y la del presidente galo, tratándose de dos damas de prestigio internacional por su elegancia, su inteligencia y su popularidad.
Se equivocan quienes digan que Carla Bruni va muy por delante de la Princesa. Ahí está el reconocimiento que Ésta ha recibido en la revista Hello! como una de las veinte personas más influyentes del mundo, incluso por delante de Mí y de Su Majestad. Y, por supuesto, de Rodríguez Zapatero y señora, que ni aparecen en el ranking.
La ex modelo y cantante de origen italiano ambiciona una imagen de mujer comprometida y casi estadista. Tanto es así que acaba de constituir la Fundación Bruni-Sarkozy para dar cierto toque institucional a sus nuevas actividades. Eso no lo tiene que hacer mi esposa, la Princesa, que, como mujer del Heredero, desarrolla una labor institucional de gran relieve siendo una de las personalidades más seguidas por las revistas internacionales.
De acuerdo con esos datos y esas realidades y con los usos del protocolo, ¿qué pintaría una comparecencia pública conjunta de Carla Bruni y Sonsoles Espinosa con ocasión de un acto de estado España-Francia?