
Los servicios de la Casa nos tenían informados desde hace días de que
en cualquier momento podía ocurrir cualquier cosa respecto a Caja Castilla-La Mancha. Esa advertencia no me había sorprendido por una cosa que ahora puedo decir:
Desde finales de 2007, sí, sí, 2007, tenía información de que había un par de cajas de ahorros que atravesaban problemas, y una era la que acaba de intervenir el Banco de España aportando un aval de nada menos que 9.000 millones de euros para asegurar su liquidez.
Me dicen que esa Caja tiene concedidos 3.000 millones en créditos de dudoso cobro y que sus depositantes, sensibles a la rumorología, habían retirado 1.000 millones desde comienzos de año.
Ante un asunto así, como Príncipe Heredero y por mi visión de estado, me ha interesado cómo se explicaba a la opinión pública esta decisión, a fin de no generar una desconfianza que derive en pánico financiero. A la vista de cómo han sido las primeras informacionesdel Gobierno no sé si habrá sido peor el remedio que la enfermedad.
Las declaraciones de los dos vicepresidentes del Ejecutivo en rueda de prensa el domingo por la tarde fueron tan insistentes en mandar mensajes de tranquilidad y tan equívocas alrestar importancia al problema de Caja Castilla-La Mancha, que muchos ciudadanos se habrán quedado más inquietos que seguros.
Si a eso se añaden las reacciones en términos casi apocalípticos del Partido Popular, a la preocupación ciudadana se sumará la desconfianza en sus gobernantes.
Las fotografías desmuestran que, en el momento de dar explicaciones, Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes fueron más elocuentes por los rictus de sus caras que por las palabras que decían. Me tomé la molestia de anotar lo que sobre la intervención de CCM decían el Gobierno y la oposición y aquí reproduzco sus frases alternativamente:
- Caja Castilla-La Mancha atraviesa dificultades transitorias (Fdez. de la Vega).
- Es una entidad solvente con ciertos problemas de liquidez que sólo pueden ser resueltos por el Banco de España (Pedro Solbes).
- Es la situación de mayor gravedad desde la intervención de Banesto en 1993 (Dolores de Cospedal).
- Caja Castilla-La Mancha tiene un patrimonio neto positivo y no tiene agujero financiero (Pedro Solbes).
- Ésta no será la última intervención (Cristóbal Montoro).
- La medida adoptada tiene un carácter más simbólico que económico (Pedro Solbes).
A los ciudadanos hay que transmitirles seguridad y confianza, pero no a costa de presentar como un asuntillo menor la intervención de una caja de ahorros con un millón de clientes, que ha merecido una convocatoria extraordinaria de Consejo de Ministros en domingo para aprobar un Real Decreto que autorice el aval de 9.000 millones. Real Decreto que por cierto lo tuvo que firmar ayer domingo mi Augusto Padre para que saliera firmado en el BOE por Juan Carlos R., como corresponde.