MIÉRCOLES.- Pensaba que se estaba pasando la fiebre de ciertos periodistas-cotillas por las elucubraciones en torno a la Princesa: lo que hace, lo que come, lo que dice y lo que piensa. Pero veo que no. A alguien se le ha ocurrido publicar que Carla Bruni ha pedido un encuentro con mi Amada Esposa cuando venga a Madrid acompañando a su marido a finales de mes, y todo el periodismo rosa se suma a la noticia.
¿Quién asegura que la señora de Sarkozy vendrá con el presidente francés a la cumbre España-Francia? ¿Por qué tendría tanto interés Carla Bruni en reunirse con la Princesa de Asturias?
Pues según quienes se sacan ese tema de la manga (lo que no quiere decir que sea imposible un encuentro así), la ex modelo e intérprete que ha cautivado al presidente de la V República admira a mi esposa, la Princesa, por su labor como madre, además de considerarla "una mujer muy inteligente, muy preparada, muy moderna" y compartir con ella el interés por la moda.
Dudo que la señora Bruni vaya contando por ahí sus opiniones sobre la esposa del Heredero español y, de ser así, me costaría creer que su principal motivo de admiración fuera el desempeño de su función maternal.
¿Compartiría la Princesa el mismo interés por reunirse a solas con madame Sarkozy? La verdad es que le empieza a aburrir tanta comparación con la denominada primera dama francesa, desde que hace casi un año apareciera un libro de muy escaso rigor que afirmaba que la cenicienta Carla superaba en todos los aspectos a la cenicienta Letizia.
Pero puestos a decir tonterías, no hay exclusivas ni fronteras. Con motivo de la cumbre del G-20 en Londres, el diario británico The Guardian ha sentenciado que Sonsoles Espinosa es la nueva Carla Bruni que lucirá en los actos paralelos a la cumbre como la dama más glamurosa. Y acompaña ese comentario de una fotografía con el pie "Sonsoles Espinosa, la nueva Carla".
El proceso deductivo del periódico londinense no puede ser más frívolo: de las esposas de gobernantes asistentes al G-20, Michelle Obama se lleva la palma en popularidad. Pero ante la ausencia de la mujer de Sarkozy (¿para no ser segundona en popularidad?), la más elegante y distinguida es Sonsoles Espinosa.
La cosa tiene chiste. Por lo que conozco a la mujer del presidente Rodríguez Zapatero no me parece que en sus pretensiones figure interpretar ese papel. Ahora bien, según me dicen, a la vista de la necesidad de buena imagen que tiene el Ejecutivo en estos tiempos de crisis hay quienes desde la Moncloa y desde Ferraz están encantados con alimentar y propagar esa conclusión a la que ha llegado The Guardian.
JUEVES.- Para colmo de la disparatada conclusión del periódico británico, finalmente Rodríguez Zapatero ha acudido a Londres sin la compañía de Sonsoles Espinosa... quien se ha quedado en casa igual que Carla Bruni. Qué cosas.