
Por mi responsabilidad institucional he tenido que seguir con atención el debate sobre el estado de la nación, aunque por el rabillo del ojo, o por la prolongación de la oreja, me han interesado otros asuntos
tanto o más interesantes que esos discursos parlamentarios.
Destaco en primer lugar ese rumor, porque no es noticia confirmada, de que el periodista Alfredo Urdaci, quien tanto elogió la profesionalidad de mi Amada Esposa, que ahora es asesor de comunicación de Francisco Hernando "El Pocero", puede ser el sucesor de Jiménez Losantos en el programa matutino de la COPE.
Por lo que llega a mis oídos, la salida formal de César Vidal y del polémico Federico de la cadena de los obispos será con cierto ruido. Faltan dos meses para que llegue el momento y ya se detectan maniobras en diferentes sentidos. Dicho lo cual, no me parecería mal que Urdaci recogiera el testigo de Jiménez Losantos: es otro estilo dentro de la misma tendencia.
Sin nada que ver con lo anterior, también los ecos del final del debate se han visto alterados por otras dos noticias entre curiosas y preocupantes. Una de ellas habla de la cantidad de cocaína y otras drogas que se respiran en Madrid y Barcelona.
Lo que han detectado investigadores del CSIC en dos barrios de las dos grandes ciudades (que no identifican), da que pensar sobre hasta qué nivel está llegando en España el consumo de estupefacientes. Menos mal que, según los científicos, nadie se droga por inhalar esas partículas de drogas en suspensión.
Y cuando parecía que remitía el temor ante la pandemia de la gripe A, llega la OMS y avisa de que está investigando si el origen no ha estado en los cerdos sino en una fuga de un experimento de laboratorio. Según recuerdo de otras ocasiones por informes del Gobierno llegados a la Casa, hay que ser muy precavido ante las manifestaciones de la Organización Mundial de la Salud, porque más de una vez ha tenido que rectificar informaciones salidas de su seno.
De confirmarse que esa gripe es consecuencia de un error de laboratorio, el temor a guerras químicas y bacteriológicas estará servido. Y bastantes miedos tiene la sociedad actual como para preocuparse de esto.