Ahora que han pasado las elecciones europeas, y el PP ha ganado al PSOE por dos escaños y casi cuartro puntos de ventaja, ¿qué será del primer candidato socialista, Juan Fernando López Aguilar? Ya sé que se incorporará al Parlamento Europeo, ¿pero seguirá teniendo mano en España?
Se dice de él que ha sido uno de los ministros más valiosos de Rodríguez Zapatero, quien por envidia o por error lo sacó del Gabinete. Pero Yo, en lo que me fijo y por lo que me hago esas preguntas. es en las ideas del ya eurodiputado López Aguilar sobre la Monarquía y la República.
Durante la campaña electoral me he mantenido callado por la neutralidad que se me exige como Heredero, pero ahora ya puedo decirlo.
Coincidiendo precisamente con la campaña, el candidato número uno del PSOE publicó un libro que recoge sus ideas y experiencia política. El título, La aventura democrática, no tiene nada de particular pero lo subtitula aludiendo al "alma republicana en la monarquía parlamentaria".
¿Y eso qué querrá decir? Pues no me siento capaz de darme una respuesta, pero me huelo que nada bueno para la Monarquía, a la vista de que considera esta institución una herencia del franquismo.
Para empezar asegura que la Familia Real tiene un difícil encaje por considerarla "expansiva en lo biológico como en lo patrimonial". Una expresión eufemística que encierra una censura a la procreación y a nuestros gastos necesarios para cumplir las altas funciones que nos corresponden
No sólo eso. Describe a mi Augusto Padre com un rey que pasó de ser un Hassan II (es decir, un sátrapa) a una Isabel de Inglaterra (es decir, un florero caro y caprichoso). Yo no digo que López Aguilar quiera terminar con la Corona que un día estaré llamado a representar, pero que me expliquen lo que pretende con propuestas com ésta que lanza en su libro:
"una relectura democrática de la monarquía parlamentaria, tan inaplazable como necesaria, que a mi juicio debería ser compatible con una defensa razonada de sus virtualidades y funcionalidades positivas en clave republicana".
No me asusta leer cosas así, lo que me preocupa es que nadie sea capaz de interpretar qué significa eso en boca de quien ha sido nada menos que ministro de Justicia. Y plasmado en un libro prologado por el mismísimo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.