Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales
# lunes, 22 de junio de 2009 10:35

Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

Estoy notando gran preocupación en Su Majestad y en altos cargos de la Casa por el conflicto interno en el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), del que el periódico de Pedro J. está ofreciendo todo lujo de detalles, a cual más desalentador.

Los servicios de inteligencia son tan necesarios como discretos. Y los españoles, que siempre han gozado de gran prestigio en algunas de sus áreas de trabajo, últimamente se hacen notar demasiado. Lo cual equivale a merma de una eficacia que se pierde en pocas semanas y se recupera en meses o años.

Esa es, más o menos, la reflexión que se hace mi Augusto Padre a la vista de las numerosas noticias que se vienen publicando sobre las andanzas del director del CNI. Se trata de Alberto Saiz, un ingeniero agrónomo que colaboró con José Bono en la Junta de Castilla-La Mancha y que aquel colocó después al frente del espionaje cuando fue ministro de Defensa.

Si ya resultó ridículo el montaje fotográfico para ocultar que el señor Saiz aprovechó un viaje oficial a Senegal para dedicarse a la pesca del pez espada en un yate deportivo, lo que ahora se publica de que está sometiendo a directivos del CNI a la máquina de la verdad no hace más que desacreditar su figura y a la institución.

Hubo un tiempo en que los servicios secretos, sobre todo cuando los dirigía el general Alonso Manglano, eran muy cercanos al Rey y a su Casa. Así se mantuvo incluso en la época que estuvo al frente el primer civil, Jorge Dezcallar. Pero a raiz de los cambios habidos con los gobiernos de Rodríguez Zapatero la comunicación es menos fluida.

No es eso lo que más preocupa a mi Augusto Padre, sino que estos asuntos son observados con gran atención por las embajadas extranjeras, y el descrédito de nuestros servicios secretos afecta negativamente a la imagen exterior de nuestro país.

Por lo que se comenta en la Casa, en situaciones así lo mejor es que alguien con autoridad corte por lo sano y, sin crear más problemas internos en el CNI, enderece su funcionamiento. La cuestión, ahora, es si hay alguien con esa autoridad y esa disposición.

Comentarios

# María José. ha opinado el lunes, 22 de junio de 2009 20:15
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

¡Ay, madre mía, cuidado con el CNI!. El mítico organismo (el ex CESID) nos trajo momentos memorables en la década de los 90 con las rocambolescas historias de las escuchas telefónicas a las Altas Personalidades incluidas a Su Augusto Padre y de las grabaciones de sus encuentros eróticos con doña Bárbara Rey; todo un episodio de sainete y donde no faltaban tampoco elementos de novela de espías; chantajes, intervención de los servicios secretos, vídeos y audios comprometedores. Si alguien quiere conocer este asunto pintoresco de las escuchas ilegales, del rey y su affaire con la famosa vedette, y con el CESID actuando de celestino, que controla y "protege" los encuentros íntimos de los tortolitos, le recomiendo el libro de P.J. Ramírez : "El Desquite", obra que produce perplejidad y diversión a la vez. Así pues, Alteza tenga cuidado, y Su Majestad, lo mismo, ¡no vayamos a tener otro disgusto!.

# Mary ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 0:51
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

Like our CIA.  Well if you ask me we need a counter balance on this institution.  I am all for a decent stable society, however, not by any means.  Lead by Love.

# La jugada del CNI: Zapatero en manos de Castro « ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 8:36
La jugada del CNI: Zapatero en manos de Castro «
# jose ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 15:42
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

El problema de fondo del CNI es el mismo problema que tiene el presidente de este gobierno, es la "falta de inteligencia".

# jose ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 15:43
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

El problema de fondo del CNI es el mismo problema que tiene el presidente de este gobierno, es la "falta de inteligencia".

# jose ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 15:43
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

El problema de fondo del CNI es el mismo problema que tiene el presidente de este gobierno, es la "falta de inteligencia".

# jose ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 15:43
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

El problema de fondo del CNI es el mismo problema que tiene el presidente de este gobierno, es la "falta de inteligencia".

# jose ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 15:43
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

El problema de fondo del CNI es el mismo problema que tiene el presidente de este gobierno, es la "falta de inteligencia".

# jose ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 15:43
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

El problema de fondo del CNI es el mismo problema que tiene el presidente de este gobierno, es la "falta de inteligencia".

# jose ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 15:43
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

El problema de fondo del CNI es el mismo problema que tiene el presidente de este gobierno, es la "falta de inteligencia".

# jose ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 15:43
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

El problema de fondo del CNI es el mismo problema que tiene el presidente de este gobierno, es la "falta de inteligencia".

# jose ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 15:43
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

El problema de fondo del CNI es el mismo problema que tiene el presidente de este gobierno, es la "falta de inteligencia".

# un lector ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 16:42
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

 pues al que citas que tiene  poca o nula inteligencia  yo estoy deacuerdo con tigo pero   podrias medir por egempolo ta tulla con tanta repeticion

# cyber33 ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 16:48
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

!Que se jodan¡, cuando acabe la carrera en el 97 no me admitieron así que ahora que ahora AJOS.

# Tork ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 16:53
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

Yo lo que no tengo tan claro es que los servicios secretos españoles hayan tenido prestigio alguna vez. Como ya se apunta por aquí los escándolos son inumerables de toda la vida. Pero es que siempre se ha dicho que "inteligencia" y "militar" son conceptos difíciles de coordinar. Y recordemos que el CNI (ex CESID) está integrado en el ejército español, que tiene como único mérito haber ganado una sola guerra, la civil.

# IÑAKI ANASAGASTI ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 17:39
UNA MONARQUIA PROTEGIDA POR LA CENSURA

UN LIBRO DE LECTURA OBLIGADA

Por:  Josu Erkoreka

Ayer presentamos en la librería Elkar de la calle Licenciado Poza de Bilbao el libro que Iñaki Anasagasti acaba de publicar en la editorial Foca. Su título resume gráficamente el contenido y la tesis central de la obra: Una monarquía protegida por la censura. En 18 capítulos de fácil lectura, distribuidos en 327 páginas, Iñaki expone, con la ágil prosa que caracteriza sus escritos, un severo alegato crítico en contra de la monarquía juancarlista, sus excesos, sus demasías y la impunidad con la que se sustrae a la crítica democrática, con la inconmensurable ayuda de unos medios de comunicación servilmente puestos al su servicio de su legitimación.

Una imagen del acto de presentación del libro

En el acto participamos, además del propio Iñaki, el representante de la editorial, Jesús Espino, a quien conocemos desde la época en la que publicamos, hace ya más de un lustro, el libro Dos familias vascas: Areilza Aznar, y yo mismo. Fue un acto bonito. Sugerente. Entrañable. De esos que la estrepitosa irrupción de la televisión ha arrancado de nuestras vidas.

Tanto por la identidad de su autor, por el contexto en el que se publica como, sobre todo, por su contenido, el libro se expone a dos graves riesgos: El silencio y la descalificación gruesa.

Contra el silencio, poco podemos hacer quienes carecemos de control alguno sobre los medios de comunicación. Si los grandes gestores de la información se proponen ocultar el libro al gran público, es evidente que ni se difundirá, ni se conocerá, ni se leerá. No sería la primera vez que sucede algo así con una publicación crítica con la Corona. Hasta la fecha, según nos refirió el editor, la distribución del libro ofrece buenas expectativas. Veremos si con el paso del tiempo confirman. En cualquier caso, con la presentación de ayer -a la que sucederán otras, en Madrid, Barcelona, etc.-, y con este post -y otros que, sin duda, se publicarán en las múltiples bitácoras que pueblan la red- contribuimos, humildemente, a paliar el riesgo de ocultación que el libro pudiera padecer.

Por lo que se refiere a la descalificación gruesa, creo necesario advertir dos cosas

a) Contra lo que a primera vista pudiera padecer, la obra no puede ser calificada como el obligado y previsible trabajo de un nacionalista vasco, programado, por principio y por esencia, para engancharse a cualquier asidero que pueda servirle de coartada para erosionar las instituciones del Estado. El libro está escrito por un nacionalista vasco, confeso y muy conocido. Es cierto. Y es cierto, también, que no deja bien parada a una institución del Estado. Pero dista mucho de constituir la reacción automática e inevitable de un nacionalista vasco vitalmente obsesionado en desgastar las instancias de poder estatal. Es la reflexión madura de un político perspicaz, que descansa sobre una dilatada experiencia.

b) El libro es la obra de un republicano. Y cuando utilizo esta expresión, no lo hago en la acepción en la que es habitualmente utilizada entre nosotros. No empleo, pues, la voz “republicano”, como sinónimo de antimonárquico, sino como equivalente a hombre comprometido con la res publica; con la cosa pública.

Iñaki cree en las instituciones democráticas. Y como cree en ellas, apuesta por su transparencia y por su constante sometimiento al escrutinio público. Y defiende la tesis de que, en un contexto democrático, sólo deben sobrevivir aquellas instituciones que se justifican ante la sociedad por la función social y el papel político que desarrollan. Las superfluas, por el contrario, deben desaparecer.

El suyo es, como se ve, un planteamiento coherente pero, sobre todo, tremendamente comprometido con la institucionalidad democrática. Porque cree en la democracia y en sus instituciones, Iñaki se empeña en sacar a la monarquía de las tinieblas predemocráticas y situarla bajo los focos de la democracia a fin de comprobar si es capaz de sobrevivir por sí misma.

Hace unos días, el juez Vazquez Honrubia ratificó la multa de 6000 euros impuesta al alcalde de Puerto Llano por injurias al rey. Y se permitió señalar en su pronunciamiento que, con arreglo al Código Penal vigente durante la II República, el delito de injurias al jefe del Estado hubiese sido castigado con una pena de privación de libertad, lo que es más grave.

No sé si la advertencia del juez era correcta, porque no recuerdo exactamente las palabras que pronunció el alcalde condenado ni estoy, por tanto, en condiciones de calibrar si constituían o no auténticas injurias. Lo que sí puedo afirmar es que el libro Iñaki no defiende la tesis de que pueda injuriarse libre e impunemente al jefe del Estado. Lo que pretende es mucho más modesto. Sólo aspira a que sea posible ejercer un control público y democrático sobre la Corona y que, en su caso, las críticas a la institución monárquica no sean vetadas y acalladas por una censura mediática que pone coto a la libre expresión de las ideas y ahoga la difusión de las posiciones críticas.

En definitiva, la obra que presentamos es un libro de lectura obligada para todo aquel que se interese por la vida política y quiera tener una idea cabal de lo que la monarquía representa, de verdad, en el régimen político que vivimos.

06/23/2009 en libros | Enlace permanente

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:

http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bf85353ef01157045f393970c

Listados abajo están los enlaces de los blogs que referencian UN LIBRO DE LECTURA OBLIGADA:

Comentarios

Inasagasti y otros personajes (Cayo Lara,el alcalde de Alcalá la real, J Losantos, etc) han enfocado su atención en el "problema" menos acuciante de este país, la monarquía. Da igual que ésta sea aprobada por la inmensa mayoría de los españoles, a pesar de sus defectos y de su anacronismo. Se trata de hacerse famosillo, y chupar cámara a cuenta del rey.

Publicado por: rafael | 06/23/2009 at 09:43 a.m.

Para ser político creo que demuestra poco sentido práctico en relación con la monarquía.

Somos uno de los muchos pueblos que aún no tienen la suficiente madurez social como para poder presentar, primero, y elegir, después, entre cuatro o cinco hombres justos, independientes, con carisma, preparados y con prestigio exterior, sin tener que depender de alguien que descienda de otro que era el que más cabras tenía en la tribu hace dos mil años.

Yo personalmente no soy monárquico (porque además yo no puedo ser rey), pero acepto el sistema como mal menor mientras la supuesta madurez no llegue.

Creo en el juancarlismo, pero me parece bastante etéreo el que llegue a haber felipismo (Borbón, no González), entre otras cosas por la falta de carisma del aspirante y su limitado sentido de la responsabilidad (se marchó a NY con la entonces sólo Letizia y no asistió a los actos de la fiesta nacional, a los que por ser quien es estaba obligado).

# carmen alicia ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 17:41
UNA MONARQUIA PROTEGIDA POR LA CENSURA

UN LIBRO DE LECTURA OBLIGADA

Por:  Josu Erkoreka

Ayer presentamos en la librería Elkar de la calle Licenciado Poza de Bilbao el libro que Iñaki Anasagasti acaba de publicar en la editorial Foca. Su título resume gráficamente el contenido y la tesis central de la obra: Una monarquía protegida por la censura. En 18 capítulos de fácil lectura, distribuidos en 327 páginas, Iñaki expone, con la ágil prosa que caracteriza sus escritos, un severo alegato crítico en contra de la monarquía juancarlista, sus excesos, sus demasías y la impunidad con la que se sustrae a la crítica democrática, con la inconmensurable ayuda de unos medios de comunicación servilmente puestos al su servicio de su legitimación.

Una imagen del acto de presentación del libro

En el acto participamos, además del propio Iñaki, el representante de la editorial, Jesús Espino, a quien conocemos desde la época en la que publicamos, hace ya más de un lustro, el libro Dos familias vascas: Areilza Aznar, y yo mismo. Fue un acto bonito. Sugerente. Entrañable. De esos que la estrepitosa irrupción de la televisión ha arrancado de nuestras vidas.

Tanto por la identidad de su autor, por el contexto en el que se publica como, sobre todo, por su contenido, el libro se expone a dos graves riesgos: El silencio y la descalificación gruesa.

Contra el silencio, poco podemos hacer quienes carecemos de control alguno sobre los medios de comunicación. Si los grandes gestores de la información se proponen ocultar el libro al gran público, es evidente que ni se difundirá, ni se conocerá, ni se leerá. No sería la primera vez que sucede algo así con una publicación crítica con la Corona. Hasta la fecha, según nos refirió el editor, la distribución del libro ofrece buenas expectativas. Veremos si con el paso del tiempo confirman. En cualquier caso, con la presentación de ayer -a la que sucederán otras, en Madrid, Barcelona, etc.-, y con este post -y otros que, sin duda, se publicarán en las múltiples bitácoras que pueblan la red- contribuimos, humildemente, a paliar el riesgo de ocultación que el libro pudiera padecer.

Por lo que se refiere a la descalificación gruesa, creo necesario advertir dos cosas

a) Contra lo que a primera vista pudiera padecer, la obra no puede ser calificada como el obligado y previsible trabajo de un nacionalista vasco, programado, por principio y por esencia, para engancharse a cualquier asidero que pueda servirle de coartada para erosionar las instituciones del Estado. El libro está escrito por un nacionalista vasco, confeso y muy conocido. Es cierto. Y es cierto, también, que no deja bien parada a una institución del Estado. Pero dista mucho de constituir la reacción automática e inevitable de un nacionalista vasco vitalmente obsesionado en desgastar las instancias de poder estatal. Es la reflexión madura de un político perspicaz, que descansa sobre una dilatada experiencia.

b) El libro es la obra de un republicano. Y cuando utilizo esta expresión, no lo hago en la acepción en la que es habitualmente utilizada entre nosotros. No empleo, pues, la voz “republicano”, como sinónimo de antimonárquico, sino como equivalente a hombre comprometido con la res publica; con la cosa pública.

Iñaki cree en las instituciones democráticas. Y como cree en ellas, apuesta por su transparencia y por su constante sometimiento al escrutinio público. Y defiende la tesis de que, en un contexto democrático, sólo deben sobrevivir aquellas instituciones que se justifican ante la sociedad por la función social y el papel político que desarrollan. Las superfluas, por el contrario, deben desaparecer.

El suyo es, como se ve, un planteamiento coherente pero, sobre todo, tremendamente comprometido con la institucionalidad democrática. Porque cree en la democracia y en sus instituciones, Iñaki se empeña en sacar a la monarquía de las tinieblas predemocráticas y situarla bajo los focos de la democracia a fin de comprobar si es capaz de sobrevivir por sí misma.

Hace unos días, el juez Vazquez Honrubia ratificó la multa de 6000 euros impuesta al alcalde de Puerto Llano por injurias al rey. Y se permitió señalar en su pronunciamiento que, con arreglo al Código Penal vigente durante la II República, el delito de injurias al jefe del Estado hubiese sido castigado con una pena de privación de libertad, lo que es más grave.

No sé si la advertencia del juez era correcta, porque no recuerdo exactamente las palabras que pronunció el alcalde condenado ni estoy, por tanto, en condiciones de calibrar si constituían o no auténticas injurias. Lo que sí puedo afirmar es que el libro Iñaki no defiende la tesis de que pueda injuriarse libre e impunemente al jefe del Estado. Lo que pretende es mucho más modesto. Sólo aspira a que sea posible ejercer un control público y democrático sobre la Corona y que, en su caso, las críticas a la institución monárquica no sean vetadas y acalladas por una censura mediática que pone coto a la libre expresión de las ideas y ahoga la difusión de las posiciones críticas.

En definitiva, la obra que presentamos es un libro de lectura obligada para todo aquel que se interese por la vida política y quiera tener una idea cabal de lo que la monarquía representa, de verdad, en el régimen político que vivimos.

06/23/2009 en libros | Enlace permanente

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:

http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bf85353ef01157045f393970c

Listados abajo están los enlaces de los blogs que referencian UN LIBRO DE LECTURA OBLIGADA:

Comentarios

Inasagasti y otros personajes (Cayo Lara,el alcalde de Alcalá la real, J Losantos, etc) han enfocado su atención en el "problema" menos acuciante de este país, la monarquía. Da igual que ésta sea aprobada por la inmensa mayoría de los españoles, a pesar de sus defectos y de su anacronismo. Se trata de hacerse famosillo, y chupar cámara a cuenta del rey.

Publicado por: rafael | 06/23/2009 at 09:43 a.m.

Para ser político creo que demuestra poco sentido práctico en relación con la monarquía.

Somos uno de los muchos pueblos que aún no tienen la suficiente madurez social como para poder presentar, primero, y elegir, después, entre cuatro o cinco hombres justos, independientes, con carisma, preparados y con prestigio exterior, sin tener que depender de alguien que descienda de otro que era el que más cabras tenía en la tribu hace dos mil años.

Yo personalmente no soy monárquico (porque además yo no puedo ser rey), pero acepto el sistema como mal menor mientras la supuesta madurez no llegue.

Creo en el juancarlismo, pero me parece bastante etéreo el que llegue a haber felipismo (Borbón, no González), entre otras cosas por la falta de carisma del aspirante y su limitado sentido de la responsabilidad (se marchó a NY con la entonces sólo Letizia y no asistió a los actos de la fiesta nacional, a los que por ser quien es estaba obligado).

# EL CONFIDENCIAL.COM ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 17:43
Los puntos sobre las íes en la vida del Rey

Unos personajes: la Familia Real. Un título: ‘Una monarquía protegida por la censura’. Un polémico firmante: Iñaki Anasagasti. Son los tres elementos que han hecho temblar los suelos de La Zarzuela.

En 2003, la relación entre el parlamentario peneuvista y el Rey de España dejó de ser tan cordial como lo había sido hasta entonces. La ‘culpa’ la tuvo la real posición del monarca con respecto a la guerra de Iraq. Anasagasti, convencido de que España no debía apoyarla y viendo que el Rey, a quien corresponde declarar la guerra y hacer la paz, no hacía nada para evitarlo -“como militar, me gusta la guerra”, le dijo el monarca-, le espetó a Juan Carlos que por qué no se iba él o mandaba a su hijo.

Defraudado con la Casa Real, como ya ha demostrado sin pudor en su blog, hoy, seis años después el político presenta un libro que no ha debido sentar nada bien a Su Majestad.

Con el cargador a punto, y aunque centrado en el Rey, el libro dispara contra todos los miembros de la Familia Real. De él cuenta que “está desnudo”, que “su legitimidad de origen no es democrática”, que “su vida privada no es nada ejemplar” y que “sus gastos y relaciones con amigos comisionistas son impropios”, además de apuntar que “su falta de responsabilidad ante el delito es algo único en Europa”. “Se le trata como a un semidios protegido por una mordaza puesta a la prensa, que sólo conoce una situación parecida en Tailandia”.

Argumenta Anasagasti la existencia de una censura real en torno al monarca en tanto a que “no se le pregunta por sus cacerías, sus dispendios, sus amistades peligrosas, sus negocios con Javier de la Rosa, Mario Conde, Ruiz-Mateos, Manuel Prado y demás comisionistas, sus aventuras extramatrimoniales, sus extrañas desapariciones y sus larguísimas vacaciones”. Y desvela algún que otro comentario de don Juan Carlos que le deja en muy mal lugar, como el que le hizo el día que Anasagasti rechazó fumarse un puro suyo, pero le dijo que se lo llevaría a Arzallus. “Si es para él, le meto un bomba”, contestó el Rey, que al ver las caras de los presentes, apostilló que se trataba de una broma.

Dice de el Rey, al que llamó “vago” en uno de sus post dando paso a una polémica que coincidió en el tiempo con el secuestro de El Jueves, que ni arbitra ni modera, que es un espectador pasivo que actúa como si la cosa no fuera con él y que “cuando un día intervino por su cuenta e improvisó, la organizó parda con el '¿por qué no te callas?'”.

Hay más para don Juan Carlos, de quien recuerda que quiso ser jinete pero se quedó en regatista porque Franco frustró su gran pasión por la hípica. Anasagasti critica sus “desapariciones sin que nadie lo sepa” y sus “magníficas vacaciones en Mallorca, tras haber aceptado el regalo hecho por unos empresarios de un yate que lleva el dudoso nombre de Bribón, mientras su familia se pasea en el Fortuna, nombres los dos que se las traen”.

La familia

Amén de criticar al Rey por diferentes episodios más, osos incluidos, en el reparto del pastel de reflexiones entra la familia, la real. Del Príncipe de Asturias critica que no fuera capaz de agradecer el regalo que la Mesa del Senado le hizo con motivo de su boda con Letizia Ortiz. Felipe, que recibió como presente un óleo de la pintora M. P. Herrero, se limitó a ‘ordenar’ a Alberto Aza, jefe de prensa de la Casa Real, que enviara una carta por él. A él le recuerda que “el juancarlismo no se hereda” y, además de criticar que será rey en el futuro por una discriminatoria ley del derecho de sucesión, pone en cuestión el modus operandi de la Fundación Príncipe de Asturias: “el montaje acrítico de unos premios alimentados con dinero público -12.000.000 de euros entre 2006 y 2008- concebidos en función del propio Felipe, en lugar de apostar por nuevos valores o ser más equilibrados en su acepción”.

También hay para la “antigua colaboradora del nefasto manipulador informativo, Urdaci”, Letizia Ortiz, ésa que tan “poca simpatía despierta” y a la que “en los pasillos de RTVE llamaban Letizia ‘la ficticia’”. De ella recuerda que en los estudios de CNN Plus en Torre Picasso, cuando el canal de noticias acababa de ponerse en marcha, “se quejó -lo hacía a menudo- del exceso de informaciones políticas. Prefería los temas sociales. ‘¿Qué tenemos? ¿Más política, más País Vasco y más principito?’. Otras veces se refería al Príncipe de Asturias como Felipito...”, recoge Anasagasti en su libro.

De doña Sofía, que “es la esposa del Rey, no estrictamente una Reina”, dice que “en su entorno debe haber gentes significativas del Opus Dei, porque cayó en una trampa para aficionados y se sometió al tercer grado de Pilar Urbano”, la misma que cuando le entrevistó a él, le ofreció una copa de alcohol “buscando que tuviera la lengua suelta”.

De la infanta Elena trae a colación el regalo que le hizo a Marichalar el día de su ostentosa boda: un reloj de oro y acero valorado en 1.200.000 pesetas “que quizá usted y yo pagamos con nuestros impuestos” con un ‘para Jaime de tu osita Elena’ grabado, cuyo mensaje duró lo que tardó en llegar el ‘cese temporal de la convivencia’, “un eufemismo propio del No-Do”.

Del todavía duque de Lugo apunta que “pasó de ser un asalariado más que vivía en un modesto piso de París durante su noviazgo, a ser consejero de siete multinacionales con un triplex en plena milla de oro madrileña”, subraya su pasión por “la moda y la buena vida” y recuerda su metedura de pata del día que nació Froilán, “al que deben llamar Pipe”. “El hombre, nervioso, dijo que ‘el pobre se parece a su madre’”.

Como colofón, de la infanta Cristina y Urdangarín cuenta que, con 2.200 metros cuadrados y a razón de siete millones de euros, la suya es la casa más grande de los tres hijos de los reyes y que el antes jugador de balonmano recibió 100.000 euros de dinero público del gobierno balear para montar un gabinete de prensa del foro de turismo y deporte de Palma, tras incorporarse a la Fundación del Barça, entre otras cuestiones.

Para terminar, Anasagasti señala que “no son serios. Son como una serie de ‘Los Simpsons’ pagada por el contribuyente”, en la que el cabeza de familia, en tiempos de crisis, se subió el salario a los 3.000.000 de euros y cuyo hijo no pensaba en la recesión sino en buscar nuevo barco, tras haber hundido en Valencia el CAM, estrenado un año antes y valorado en dos millones de euros. Aunque figura como “la institución más valorada según encuestas manipuladas del CIS”, “es una monarquía lejana, poco útil y odiosa”. “Pero como son fotogénicos, ¡qué majos son!”. Anasagasti dixit.

# EL CONFIDENCIAL.COM ha opinado el martes, 23 de junio de 2009 17:43
Los puntos sobre las íes en la vida del Rey

Unos personajes: la Familia Real. Un título: ‘Una monarquía protegida por la censura’. Un polémico firmante: Iñaki Anasagasti. Son los tres elementos que han hecho temblar los suelos de La Zarzuela.

En 2003, la relación entre el parlamentario peneuvista y el Rey de España dejó de ser tan cordial como lo había sido hasta entonces. La ‘culpa’ la tuvo la real posición del monarca con respecto a la guerra de Iraq. Anasagasti, convencido de que España no debía apoyarla y viendo que el Rey, a quien corresponde declarar la guerra y hacer la paz, no hacía nada para evitarlo -“como militar, me gusta la guerra”, le dijo el monarca-, le espetó a Juan Carlos que por qué no se iba él o mandaba a su hijo.

Defraudado con la Casa Real, como ya ha demostrado sin pudor en su blog, hoy, seis años después el político presenta un libro que no ha debido sentar nada bien a Su Majestad.

Con el cargador a punto, y aunque centrado en el Rey, el libro dispara contra todos los miembros de la Familia Real. De él cuenta que “está desnudo”, que “su legitimidad de origen no es democrática”, que “su vida privada no es nada ejemplar” y que “sus gastos y relaciones con amigos comisionistas son impropios”, además de apuntar que “su falta de responsabilidad ante el delito es algo único en Europa”. “Se le trata como a un semidios protegido por una mordaza puesta a la prensa, que sólo conoce una situación parecida en Tailandia”.

Argumenta Anasagasti la existencia de una censura real en torno al monarca en tanto a que “no se le pregunta por sus cacerías, sus dispendios, sus amistades peligrosas, sus negocios con Javier de la Rosa, Mario Conde, Ruiz-Mateos, Manuel Prado y demás comisionistas, sus aventuras extramatrimoniales, sus extrañas desapariciones y sus larguísimas vacaciones”. Y desvela algún que otro comentario de don Juan Carlos que le deja en muy mal lugar, como el que le hizo el día que Anasagasti rechazó fumarse un puro suyo, pero le dijo que se lo llevaría a Arzallus. “Si es para él, le meto un bomba”, contestó el Rey, que al ver las caras de los presentes, apostilló que se trataba de una broma.

Dice de el Rey, al que llamó “vago” en uno de sus post dando paso a una polémica que coincidió en el tiempo con el secuestro de El Jueves, que ni arbitra ni modera, que es un espectador pasivo que actúa como si la cosa no fuera con él y que “cuando un día intervino por su cuenta e improvisó, la organizó parda con el '¿por qué no te callas?'”.

Hay más para don Juan Carlos, de quien recuerda que quiso ser jinete pero se quedó en regatista porque Franco frustró su gran pasión por la hípica. Anasagasti critica sus “desapariciones sin que nadie lo sepa” y sus “magníficas vacaciones en Mallorca, tras haber aceptado el regalo hecho por unos empresarios de un yate que lleva el dudoso nombre de Bribón, mientras su familia se pasea en el Fortuna, nombres los dos que se las traen”.

La familia

Amén de criticar al Rey por diferentes episodios más, osos incluidos, en el reparto del pastel de reflexiones entra la familia, la real. Del Príncipe de Asturias critica que no fuera capaz de agradecer el regalo que la Mesa del Senado le hizo con motivo de su boda con Letizia Ortiz. Felipe, que recibió como presente un óleo de la pintora M. P. Herrero, se limitó a ‘ordenar’ a Alberto Aza, jefe de prensa de la Casa Real, que enviara una carta por él. A él le recuerda que “el juancarlismo no se hereda” y, además de criticar que será rey en el futuro por una discriminatoria ley del derecho de sucesión, pone en cuestión el modus operandi de la Fundación Príncipe de Asturias: “el montaje acrítico de unos premios alimentados con dinero público -12.000.000 de euros entre 2006 y 2008- concebidos en función del propio Felipe, en lugar de apostar por nuevos valores o ser más equilibrados en su acepción”.

También hay para la “antigua colaboradora del nefasto manipulador informativo, Urdaci”, Letizia Ortiz, ésa que tan “poca simpatía despierta” y a la que “en los pasillos de RTVE llamaban Letizia ‘la ficticia’”. De ella recuerda que en los estudios de CNN Plus en Torre Picasso, cuando el canal de noticias acababa de ponerse en marcha, “se quejó -lo hacía a menudo- del exceso de informaciones políticas. Prefería los temas sociales. ‘¿Qué tenemos? ¿Más política, más País Vasco y más principito?’. Otras veces se refería al Príncipe de Asturias como Felipito...”, recoge Anasagasti en su libro.

De doña Sofía, que “es la esposa del Rey, no estrictamente una Reina”, dice que “en su entorno debe haber gentes significativas del Opus Dei, porque cayó en una trampa para aficionados y se sometió al tercer grado de Pilar Urbano”, la misma que cuando le entrevistó a él, le ofreció una copa de alcohol “buscando que tuviera la lengua suelta”.

De la infanta Elena trae a colación el regalo que le hizo a Marichalar el día de su ostentosa boda: un reloj de oro y acero valorado en 1.200.000 pesetas “que quizá usted y yo pagamos con nuestros impuestos” con un ‘para Jaime de tu osita Elena’ grabado, cuyo mensaje duró lo que tardó en llegar el ‘cese temporal de la convivencia’, “un eufemismo propio del No-Do”.

Del todavía duque de Lugo apunta que “pasó de ser un asalariado más que vivía en un modesto piso de París durante su noviazgo, a ser consejero de siete multinacionales con un triplex en plena milla de oro madrileña”, subraya su pasión por “la moda y la buena vida” y recuerda su metedura de pata del día que nació Froilán, “al que deben llamar Pipe”. “El hombre, nervioso, dijo que ‘el pobre se parece a su madre’”.

Como colofón, de la infanta Cristina y Urdangarín cuenta que, con 2.200 metros cuadrados y a razón de siete millones de euros, la suya es la casa más grande de los tres hijos de los reyes y que el antes jugador de balonmano recibió 100.000 euros de dinero público del gobierno balear para montar un gabinete de prensa del foro de turismo y deporte de Palma, tras incorporarse a la Fundación del Barça, entre otras cuestiones.

Para terminar, Anasagasti señala que “no son serios. Son como una serie de ‘Los Simpsons’ pagada por el contribuyente”, en la que el cabeza de familia, en tiempos de crisis, se subió el salario a los 3.000.000 de euros y cuyo hijo no pensaba en la recesión sino en buscar nuevo barco, tras haber hundido en Valencia el CAM, estrenado un año antes y valorado en dos millones de euros. Aunque figura como “la institución más valorada según encuestas manipuladas del CIS”, “es una monarquía lejana, poco útil y odiosa”. “Pero como son fotogénicos, ¡qué majos son!”. Anasagasti dixit.

# luisa ha opinado el miércoles, 24 de junio de 2009 8:04
MONARQUIA BARATA: GUARDAESPALDAS PARA LA CONEJA DE CRISTINA Y SU MARIDITO

Contrasta también con la cantidad de medios humanos que implicará el traslado de los Duques de Palma a Washington en septiembre. No menos de una docena de policías nacionales se mudarán allí y escoltarán a la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarín y sus cuatro hijos por turnos de un máximo de nueve meses (el tiempo máximo que les permiten sus normas estar fuera de su plantilla original). Es lo que se denomina la protección dinámica. A lo que hay que añadir los servicios de avanzadas y contravigilancias, que constituyen la protección estática.

# La jugada del CNI: Zapatero en manos de Castro « ha opinado el miércoles, 24 de junio de 2009 10:38
La jugada del CNI: Zapatero en manos de Castro «
# angel ha opinado el miércoles, 30 de septiembre de 2009 21:09
re: Los problemas del CNI preocupan a Su Majestad

La eficacia del cni no se ve mermada por un sujeto, la corrupción podria tratarse de una maniobra para huir de posibles delitos mayores. Los cuales presiente que le van a traer graves condenas de prisión, huye de un gran escandalo...

Deja tu comentario

(requerido ) 
(requerido ) 
(opcional )
(requerido ) 
(requerido ) 
(el código consiste en cuatro letras diferenciadas y al frente del resto.
Si no las reconoces pulsa la imagen para obtener un nuevo código)