

Cuanto más destacada es a los ojos del pueblo la posición que ocupas, más incomprensiones encuentras. Ya han empezado ciertos comentaristas a buscar tres pies al gato en la petición de mi Augusto Padre de que se congele la asignación presupuestaria a la Casa de Su Majestad.
Ese tipo de reacciones eran de esperar, pero me ha soprendido que uno de esos periodistas, director del decano de los periódicos digitales en España, aproveche este tema para descalificarme como Heredero y, por supuesto, a la Princesa.
El periodista se llama Eulogio López, un entusiasta del Opus Dei al frente de un diario de contenido fundamentalmente económico y con cierto eco en medios financieros. No es la primera vez que me critica. Incluso intenta ridiculizarme como marioneta de mi Amada Esposa y de la progresía socialista. Pero esta vez ha ido más allá.
Tengo la impresión que se ha excedido en la forma de arremeter, no contra Mí, sino contra la institución monárquica mediante el método que vulgarmente se definiría como dar patadas a la Corona en el culo del Heredero.
En los últimos días me ha dirigido dos torpedos, a cual peor intencionado. Empezaré por el segundo: "el rey estaría barajando la posibilidad de abdicar en su hijo Felipe". Y a continuación presenta unos argumentos alucinantes, contradictorios, que apoyarían semejante decisión.
Digamos que los motivos que expone en su diario Hispanidad se resumen en mi creciente protagonismo en actos públicos y en que la Princesa es mala malísima y ha trenzado una alianza con el presidente Zapatero. A continuación uno de sus párrafos, como muestra de que no exagero:
"(...) se acentúa la amistad del matrimonio Borbón-Ortiz con el Rodríguez-Espinosa. Otro dato: los miembros de la Familia Real han roto sus relaciones con el heredero por mor de su esposa, doña Letizia Ortiz, quien se ha convertido en dueña y señora de La Zarzuela. Sus relaciones con SM la Reina doña Sofía no pueden ser más distantes (...)".
Desconozco qué le habrá ocurrido a ese analista para mantener semejante disparate, que lo culmina volviendo a sus ya reiteradas acusaciones hacia Mi persona con una redacción "que deja mucho que desear", como dice mi Amada Esposa que de eso sabe un rato, López lleva tiempo descalificándome por progresista y amigo del Grupo Prisa y del matrimonio Zapatero/Espinosa.
En su penúltima perla, de la semana pasada, decía que "tenemos un rey casi progresista y un príncipe totalmente progre. Y los progres son los que detentan el poder hoy en día en España pero no la admiración del pueblo." Para asegurar a continuación nada más y nada menos que la Princesa y Yo hemos exigido la erradicación de cualquier significado religioso en los actos donde participemos.